Policías de Bogotá revelan pistas clave que destaparon crimen encubierto como accidente vial
Policías revelan pistas que destaparon crimen encubierto como accidente

Policías de Bogotá revelan pistas clave que destaparon crimen encubierto como accidente vial

Los policías de tránsito que atendieron el supuesto accidente ocurrido el 12 de diciembre de 2025 en la calle 63 #69-18 de Bogotá, frente al Jardín Botánico, han revelado los detalles iniciales que despertaron sus sospechas sobre lo que realmente sucedió aquel día. Un Volkswagen Golf apareció estrellado contra un árbol con dos víctimas mortales: una mujer y su hijo de apenas 10 meses.

Inconsistencias inmediatas en la escena del crimen

Según el intendente José Luis Higuera, coordinador de laboratorios móviles de la Policía de Tránsito, desde el primer momento los elementos en la escena no coincidían con un siniestro vial común. El estado del vehículo y la magnitud de los daños no parecían suficientes para explicar la muerte inmediata de dos personas, lo que llevó a los peritos a realizar una inspección más detallada y minuciosa.

Al realizar la inspección técnica de los cuerpos, los investigadores encontraron irregularidades aún más preocupantes:

  • La mujer fue hallada sin vida frente al volante, pero presentaba una herida cortopunzante en el costado izquierdo
  • El bebé fue encontrado en la silla trasera con signos que indicaban que su fallecimiento habría ocurrido horas antes del supuesto accidente
  • La posición del asiento del conductor estaba reclinada y a una distancia de los pedales que no correspondía con la postura natural de quien maneja

La versión del único sobreviviente y las contradicciones

El único sobreviviente del incidente, identificado como Hugo Fernando Silva Soto -esposo de la mujer y padre del bebé-, fue trasladado a un hospital y posteriormente entrevistado por los investigadores. Según su declaración, él viajaba como copiloto mientras su pareja conducía el vehículo, afirmando que se encontraba dormido cuando ocurrió el choque y que llevaba al niño en brazos en ese momento.

Sin embargo, esta versión comenzó a desmoronarse cuando familiares de la víctima señalaron que ella no sabía conducir, contradiciendo directamente el relato del hombre. Esta revelación, sumada a las inconsistencias físicas encontradas en la escena, llevó a los investigadores a profundizar su análisis.

Evidencias forenses y reconstrucción del crimen

Con el avance de la investigación, los peritos revisaron en detalle múltiples elementos dentro del vehículo. El intendente Jeison Novoa, investigador de la Policía de Tránsito, explicó que los hallazgos sugieren claramente que la mujer habría sido ubicada en el puesto del conductor después de ocurrido el crimen, como parte de un montaje para simular un accidente.

La investigación incluyó el análisis de cerca de 50 horas de grabaciones de cámaras de seguridad, que permitieron reconstruir parte de los movimientos previos al hecho. Este material audiovisual, combinado con los elementos recolectados durante las diligencias judiciales, fue fundamental para sustentar la hipótesis de que el siniestro vial había sido utilizado para encubrir un doble crimen.

Judicialización del presunto responsable

Con base en estas evidencias contundentes, las autoridades avanzaron en el proceso judicial contra Hugo Fernando Silva Soto, quien fue imputado por feminicidio agravado y homicidio agravado. El hombre fue enviado a prisión mientras continúa la investigación, que ha revelado un macabro intento de ocultar la verdad detrás de lo que inicialmente parecía un trágico accidente de tránsito.

Este caso destaca la importancia del trabajo meticuloso de los policías de tránsito y los equipos forenses, quienes a través de su atención al detalle y análisis científico lograron desentrañar una verdad que alguien intentó ocultar bajo la apariencia de un accidente común en las calles de Bogotá.