A 50 años del secuestro y ejecución de José Raquel Mercado, líder sindical, por el M-19
En Colombia, una nación marcada por diversas y ancestrales violencias, una nueva organización guerrillera había emergido públicamente en enero de 1974. Su aparición estuvo signada por el espectacular robo de la espada y los espolines del Libertador Simón Bolívar desde su casaquinta en Bogotá, acompañado de una proclama titulada «Bolívar, tu espada vuelve a la lucha». Este manifiesto convocaba «a los patriotas» a emprender combates contra las oligarquías y el imperialismo, en pos del socialismo.
El preludio de las armas: una apuesta diferente
Este acto simbólico marcó el inicio del Movimiento 19 de Abril (M-19), una guerrilla que pronto se haría tristemente célebre por sus acciones violentas. Entre sus víctimas más destacadas se encuentra José Raquel Mercado, quien en ese entonces ejercía como presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC). Su secuestro y posterior ejecución por parte del M-19, ocurridos hace exactamente medio siglo, representan un capítulo oscuro en la historia del sindicalismo colombiano.
Mercado, un líder sindical comprometido con la defensa de los derechos laborales, fue blanco de este grupo insurgente en un contexto de creciente confrontación política. El M-19, al justificar su accionar, alegaba luchar contra estructuras de poder que consideraba opresoras, pero métodos como el secuestro y el asesinato generaron amplia condena y dejaron una huella imborrable de dolor.
La crónica de este episodio, narrada por Darío Villamizar Herrera en un especial para El Espectador, revive los detalles de una guerrilla que, pese a sus pretensiones iniciales, terminó sumida en una espiral de violencia. La historia de José Raquel Mercado se erige como un testimonio de los riesgos que enfrentaron los dirigentes sociales en una época convulsa, donde las ideologías extremas buscaban imponerse a través de la fuerza.
Hoy, al cumplirse cinco décadas de este crimen, es imperativo recordar no solo la figura de Mercado y su legado en el movimiento obrero, sino también reflexionar sobre las consecuencias de la violencia política en Colombia. Este aniversario sirve como un recordatorio de la importancia de proteger los derechos humanos y buscar soluciones pacíficas a los conflictos sociales, honrando la memoria de quienes, como José Raquel Mercado, pagaron con su vida su compromiso con la justicia y la equidad.



