Secuestradores de Diana Ospina contactaron otra banda por error en lectura de cuentas bancarias
Secuestradores contactan otra banda por error en cuentas de Diana Ospina

El secuestro de Diana Ospina: un error de lectura que complicó el crimen

Nuevos detalles han emergido sobre el secuestro de Diana Ospina, la mujer víctima del denominado "paseo millonario" en Bogotá durante la madrugada del domingo 22 de febrero. El caso, que mantuvo en vilo a las autoridades y a la opinión pública, revela una cadena de errores criminales que terminó con la liberación de la víctima tras más de 40 horas de cautiverio.

El inicio del calvario: un taxi y dos hombres armados

Según información obtenida por fuentes periodísticas, Diana Ospina había salido de una discoteca en la localidad de Chapinero, en el nororiente de Bogotá. Tras esperar infructuosamente un vehículo por plataformas de transporte, decidió tomar un taxi en la calle, compartiendo previamente una fotografía de las placas con sus amigos como medida de seguridad.

"Diana me dijo que ya iba a tomar su bolso y bajarse del taxi cuando dos sujetos se subieron y lograron someterla", relató su amigo Enrique Arango. "La montaron en otro taxi y se la llevaron para una casa, advirtiéndole que no hiciera bulla, que no gritara, que no se quitara la venda de los ojos. Ella hizo caso".

El error crucial: una lectura equivocada de saldos bancarios

Una vez en cautiverio, los delincuentes obligaron a Diana Ospina a compartir sus accesos a cuentas bancarias. Sin embargo, en medio de la tensión del momento, los secuestradores cometieron un error fundamental de interpretación.

Según el periodista Melquisedec Torres, quien siguió de cerca la investigación, uno de los captores leyó mal los saldos disponibles, creyendo que la víctima disponía de cantidades astronómicas de dinero. "El asunto es que ellos parecieran leer tres ceros más y, asumiendo que no tenían la capacidad de mantenerla secuestrada, la traspasan a otro vehículo, a otro grupo que estaba armado", explicó Torres.

La intervención de una segunda banda criminal

El error en la lectura de las cuentas bancarias desencadenó una transferencia inesperada de la víctima. Los primeros secuestradores, creyendo haber capturado a una mujer con recursos financieros excepcionales, decidieron contactar a otro grupo delincuencial que supuestamente tendría mayor capacidad para manejar la situación.

Durante todo el domingo y parte del lunes, la segunda banda mantuvo a Diana Ospina bajo presión constante, sometiéndola a interrogatorios exhaustivos. Sin embargo, con el paso de las horas, comenzaron a caer en cuenta de su error inicial.

"Cuando advierten, de acuerdo con lo que ella les había dicho, que no era cierto que hubiese tantos millones en su cuenta, como ellos creían, y que no tenían la razón en la astronómica suma que le atribuían, deciden dejarla en libertad la noche del lunes", detalló el periodista Torres.

La liberación y el reencuentro familiar

Finalmente, en la noche del lunes 23 de febrero, los secuestradores liberaron a Diana Ospina en la vía Choachí, una zona poco concurrida durante las horas nocturnas. Según el relato de Enrique Arango, la angustia no terminó hasta el reencuentro familiar.

"Le dijeron: nos vamos ya, la vamos a dejar. Y ella se asustó muchísimo, pensó que iban a dejarla ahí, pero no. Le taparon los ojos, la montaron a un carro, frenaron y le dijeron: váyase. Ella salió corriendo, aunque no sabía dónde estaba y llegó al CAI que queda en la subida a Choachí", narró el amigo de la víctima.

A lo largo de su cautiverio, los delincuentes lograron realizar 12 retiros de las cuentas bancarias de Diana Ospina, aunque las cantidades sustraídas fueron significativamente menores a las que inicialmente habían creído disponibles.

Este caso pone en evidencia las complejas dinámicas del crimen organizado en Bogotá, donde errores aparentemente simples pueden desencadenar cadenas de eventos que involucran a múltiples grupos delincuenciales. Las autoridades continúan investigando los hechos para identificar y capturar a los responsables de este secuestro que mantuvo a una ciudadana en peligro durante más de 40 horas.