Alerta por situación de 180 niños en movilización indígena de La Alpujarra en Medellín
Las autoridades departamentales han emitido una alerta urgente tras identificar aproximadamente 180 menores de edad participando en la movilización indígena concentrada en el sector de La Alpujarra, en Medellín. Según los reportes oficiales, entre los niños identificados se encuentran cinco bebés en sus primeros días de vida y alrededor de doce menores en etapa de primera infancia, todos expuestos a múltiples riesgos durante las protestas.
Verificación de derechos vulnerados
Isabel Cristina Londoño, gerente de la Unidad de Programas Sociales de la Gobernación de Antioquia, explicó que se realizó un ejercicio de verificación conjunta con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Alcaldía de Medellín. "Identificamos alrededor de cinco menores de un año, es decir, en sus primeros días de vida, y aproximadamente entre ocho y doce niños menores de seis años", detalló la funcionaria.
Londoño enfatizó que en esta situación "se están poniendo en riesgo los derechos fundamentales, la vida y la integridad física y emocional de los niños". La Gobernación de Antioquia ha solicitado formalmente al ICBF que verifique si se han vulnerado los derechos de estos menores durante la protesta.
Preocupación por educación y alimentación
Uno de los aspectos que genera mayor alarma entre las autoridades es el impacto educativo y nutricional:
- Los menores mayores de seis años han dejado de asistir regularmente a sus instituciones educativas
- No están accediendo al programa de alimentación escolar que garantiza su nutrición básica
- Muchos niños dependen principalmente de la alimentación que reciben en las escuelas
"Sabemos que muchos de los niños la alimentación que realmente reciben en un día es lo que se les da en el marco de la institución educativa", explicó Londoño, destacando la gravedad de la situación nutricional.
Posible instrumentalización de menores
La funcionaria señaló que esta situación forma parte de un patrón recurrente observado en Medellín: "Esto es un asunto que se ha visto en la ciudad por distintas comunidades indígenas, donde es evidente que, en sectores como el centro, El Poblado o Laureles, utilizan a los niños en el ejercicio de la mendicidad, los explotan, los instrumentalizan para poder beneficiarse económicamente".
Aunque el ICBF manifestó en la mesa técnica que no considera esta situación específica como una instrumentalización de menores, la Gobernación mantiene su postura de preocupación. "Para nosotros es evidente que aquí los niños están expuestos a muchísimos riesgos y que se les está vulnerando los derechos", insistió Londoño.
Respuesta institucional y perspectivas
El ICBF ha desplegado equipos de intervención social en la zona, pero según la información compartida en la mesa de trabajo matutina, la entidad considera que "los niños en este momento no están siendo vulnerados en sus derechos, que la comunidad tiene el derecho colectivo a la protesta".
Esta discrepancia entre las percepciones institucionales mantiene la situación en un punto crítico, mientras las autoridades continúan monitoreando el bienestar de los 180 menores identificados en la movilización indígena de La Alpujarra.
