Violencia armada golpea a agricultor vallecaucano en carretera rural
La tranquilidad de las vías que conectan Jamundí con el norte del Cauca se ha visto interrumpida por la presencia de grupos armados que instalan retenes ilegales, sembrando el terror entre los habitantes de la región. En este contexto de zozobra, la vida de Javier Tascón, un agricultor de 73 años, cambió para siempre el pasado 13 de marzo de 2026.
Un viaje rutinario que terminó en tragedia
Don Javier, como lo conocen en su comunidad, se dedicaba desde hace décadas a la siembra y venta de frutas en su parcelación ubicada en el corregimiento de Timba, en el municipio de Jamundí. Ese día, como muchas veces antes, se dirigía hacia Santander de Quilichao en el vecino departamento del Cauca para comercializar sus productos.
Lo que no imaginaba era que en el trayecto se encontraría con un retén ilegal montado por disidentes del frente 'Jaime Martínez' de las Farc, grupo que responde a las órdenes de 'Iván Mordisco' y que mantiene un régimen de intimidación en esta zona rural.
"¡Bájese del carro!", fue la orden que recibió de un joven armado. Ante el temor de que al entregar su vehículo pudiera ser asesinado, don Javier decidió no obedecer. La respuesta de su agresor fue inmediata y brutal: varios disparos impactaron su cuerpo, uno en el cuello y otro en la médula espinal.
Las graves consecuencias de la agresión
Testigos relataron que, tras los disparos, don Javier cayó al suelo sin sentir sus piernas. "Pasaban muchos carros", comentó una allegada, destacando la indiferencia de varios conductores. Afortunadamente, un amigo que transitaba por la zona lo reconoció y detuvo una ambulancia que, aunque llevaba otro paciente, accedió a transportarlo.
El agricultor fue llevado primero a un centro asistencial en Santander de Quilichao y, debido a la gravedad de sus heridas, fue remitido a la Fundación Valle del Lili en el sur de Cali. Los médicos han indicado que tiene solo un 10% de probabilidades de volver a caminar, incluso con rehabilitación intensiva.
La lucha familiar por su atención médica
La familia de Javier Tascón ha tenido que enfrentar no solo la angustia por su estado de salud, sino también batallas administrativas. Cuando el domingo 15 de marzo intentaron trasladarlo de madrugada a otra clínica, sus allegados se opusieron firmemente, argumentando el crítico estado del paciente.
Fue necesario interponer una acción de tutela para evitar este traslado, medida judicial que por ahora le permite permanecer en la Fundación Valle del Lili mientras su familia eleva ruegos por su recuperación.
Un ciudadano que buscaba la tranquilidad en su tierra
La historia de don Javier refleja las complejidades de la violencia rural en Colombia. Nacido y criado en Jamundí, este ciudadano colombo-estadounidense había pasado varias décadas trabajando en Estados Unidos, donde logró ahorrar para comprar una finca en su tierra natal.
Al pensionarse, regresó hacia 2018 a lo que él llamaba "su paraíso", dedicándose a la agricultura y disfrutando de sus años de retiro. Hasta que la presencia de grupos armados convirtió ese paraíso en una zona de riesgo constante.
"Él está consciente y hay momentos en que dice: '¿Por qué a mí, si no me meto con nadie, no le hago daño a nadie?'", relató una familiar, evidenciando la incomprensión ante una violencia aparentemente arbitraria.
El futuro incierto de un posible desplazado
Una vez que pueda salir del centro médico, don Javier se enfrentará a otra dura realidad: teme regresar a su finca en Timba, lo que lo convertiría en otro desplazado más por la violencia en Colombia.
Su familia busca ahora un nuevo lugar donde pueda vivir con seguridad, lejos de la carretera donde un joven de las disidencias le disparó, cambiando irreversiblemente su vida. Con el dolor de verlo posiblemente en silla de ruedas, sus allegados intentan dejar atrás la pesadilla que comenzó en ese retén ilegal entre Jamundí y el Cauca.
La carta publicada por la familia, donde piden ayuda a las autoridades locales como la Alcaldía de Jamundí, es un testimonio más del impacto humano de una violencia que sigue afectando a comunidades rurales, donde ciudadanos como Javier Tascón solo buscan trabajar en paz.



