Una historia de amor y superación: Dos habitantes de calle se reencuentran tras 20 años y se casan en Bucaramanga
En una conmovedora muestra de que las segundas oportunidades existen, Sandra Guio y Felipe Romero, dos habitantes de calle que se conocieron en Tunja siendo adolescentes, se reencontraron después de más de dos décadas separados por las drogas y decidieron unir sus vidas en matrimonio durante su proceso de rehabilitación en Bucaramanga.
Un amor interrumpido por la adicción
La historia de Sandra y Felipe comenzó en Tunja cuando ambos tenían apenas 18 años. Desde jóvenes, se vieron inmersos en el consumo de sustancias psicoactivas y terminaron perdiéndose en el mundo de las calles, donde mantuvieron una relación como pareja. Sin embargo, "por cuestiones del destino", como relata Sandra, se separaron y tomaron rumbos distintos durante más de 20 años.
Felipe Romero explicó que cayó en las drogas principalmente por las malas amistades y por no obedecer a sus padres. "Nuestro pasado fue complicado, tormentoso. El flagelo de las drogas es duro, pero se puede salir adelante", afirmó el ahora esposo, visiblemente emocionado.
El reencuentro en medio de la rehabilitación
Hace ocho meses, ambos llegaron por separado a Bucaramanga en busca de rehabilitación y recuperación del consumo de drogas. Fue en la fundación Un Paso a la Libertad, con sedes en Floridablanca y Bucaramanga, donde sus caminos se cruzaron nuevamente después de más de dos décadas.
"Eran consumidores activos, se buscaron y se recuperaron. Esto es una muestra de que existen las segundas oportunidades", destacó Paola Rincón, directora de la fundación que lleva 16 años trabajando en la rehabilitación de personas con problemas de adicción.
La decisión de cambiar juntos
Sandra, quien había estado en dos centros de rehabilitación en Bogotá antes de llegar a Bucaramanga, reconoció que el proceso no fue fácil. "El querer es poder, nos puso en el destino. Estamos cien por ciento seguros de que no vamos a caer", afirmó con determinación.
La pareja tomó la decisión conjunta de cambiar sus vidas y, en medio del proceso de rehabilitación, su amor se consolidó hasta el punto de decidir casarse. La ceremonia se llevó a cabo en la misma fundación, ante testigos y compañeros de proceso.
Un futuro lleno de esperanza
"Siempre soñé con casarme, es un sueño hecho realidad, y con el hombre que uno quiere", expresó Sandra durante la celebración de su matrimonio, visiblemente emocionada por haber concretado este anhelo después de tantos años de dificultades.
Felipe, por su parte, compartió que este matrimonio representa "lo mejor que le ha pasado en este momento", destacando especialmente que ahora tiene un lugar seguro y estable en su vida.
La pareja legalizó su unión en la Notaría Séptima de Bucaramanga, marcando oficialmente el inicio de una nueva etapa. Ambos expresaron su deseo de trabajar formalmente, con contrato fijo, para buscar mejores oportunidades y construir un futuro estable.
"Lo que nos espera son decisiones, trabajo y seguir adelante", concluyó Felipe, reflejando la determinación que ambos han encontrado en este proceso de transformación personal y de pareja.



