Colombiana en España expone contrastes en la crianza de hijos: menos tecnología y más vida al aire libre
La experiencia de residir en el extranjero frecuentemente ofrece una nueva perspectiva sobre costumbres que antes parecían completamente normales. Laura Vargas, una mujer originaria de Santa Marta que actualmente vive en Madrid, España, ha compartido a través de su cuenta de TikTok reflexiones profundas sobre las diferencias culturales que ha observado entre Colombia y la nación ibérica.
Un enfoque diferente hacia la tecnología en la infancia
En una de sus publicaciones más recientes, la creadora de contenido abordó un tema que generó especial interés entre sus seguidores: la crianza de los hijos y, específicamente, la relación de los niños con dispositivos tecnológicos. Vargas aclaró desde el inicio que se trata de una visión personal, reconociendo que cada familia tiene libertad para educar a sus hijos según considere más apropiado.
Sin embargo, admitió que uno de los aspectos que más le ha sorprendido en España es la forma en que muchos padres gestionan el acceso de los menores a dispositivos electrónicos. "Criar a los hijos en España vs. Colombia: cada uno de los países tiene sus cosas positivas para mí. Esto es personal", expresó antes de señalar que en su entorno madrileño es poco habitual ver a niños pequeños utilizando pantallas de manera constante.
Actividades alternativas al consumo digital
La colombiana explicó que, mientras en Colombia es común que los niños tengan celulares o tabletas desde edades tempranas, en su experiencia en Madrid esta práctica no ocurre con la misma frecuencia. Reconoció que existen familias que sí permiten el uso de dispositivos, pero aseguró que en los colegios donde han estudiado sus hijos es frecuente escuchar planes familiares relacionados con:
- Salidas a la montaña durante los fines de semana
- Actividades al aire libre en parques y espacios naturales
- Visitas a bibliotecas municipales
- Tiempo de calidad compartido con familiares
Vargas contó que, en su caso particular, sus hijos tuvieron contacto con una pantalla por primera vez a los seis años. También mencionó que conoce situaciones en las que algunos padres recurren a dispositivos electrónicos para facilitar la hora de la comida, práctica que, según su observación, es más extendida en Colombia.
Casos concretos que ilustran la diferencia
Uno de los ejemplos que más impactó a la colombiana fue el de la hija de su cuñada, una niña de nueve años que no ve televisión en casa y no utiliza aplicaciones como WhatsApp ni videojuegos populares como Minecraft. En lugar de eso, tiene libros como principal forma de entretenimiento. "Eso me parece demasiado 'wow'", comentó Vargas al describir la impresión que le causó esta dinámica familiar.
Según su relato, en España las familias prefieren aprovechar su tiempo libre en actividades que no incluyan pantallas para sus hijos, fomentando así alternativas de ocio más tradicionales y menos digitalizadas.
Impacto en el desarrollo infantil y valores sociales
Más allá del uso específico de la tecnología, Vargas considera que esta diferencia influye significativamente en la manera como niños y adultos gestionan el tiempo y enfrentan el aburrimiento. A su juicio, la menor exposición a pantallas favorece una mayor tolerancia a los momentos de inactividad y fomenta la paciencia.
Para ella, este es uno de los aspectos más valiosos de criar a sus hijos en España, pues percibe que crecen alejados de ciertas presiones sociales vinculadas al consumo y a la necesidad de exhibir bienes materiales. En su reflexión, también destacó que, según su percepción, en España no pesa tanto el "qué dirán".
"Me llena mucho que eso no sea demasiado relevante aquí. Es como que tienes la libertad de ser tú y puedes a tu ritmo conseguir las cosas o no, porque aquí la gente se dedica muchísimo más a viajar, a conocer, a vivir experiencias", explicó Vargas.
La colombiana incluso señaló que en la sociedad española alguien puede tener un automóvil de alta gama y, aun así, utilizar el transporte público sin que eso implique un juicio social negativo. Esta mentalidad prioriza las experiencias vitales sobre la acumulación de bienes materiales, según su observación.
Las reflexiones de Laura Vargas ofrecen una mirada comparativa interesante sobre cómo diferentes sociedades abordan la crianza en la era digital, destacando particularmente el equilibrio entre tecnología y desarrollo infantil en contextos culturales distintos.



