Murió Jorge Antonio Bergés, el 'obstetra del mal' que robó bebés en dictadura argentina
Fallece Jorge Antonio Bergés, el 'obstetra del mal' de la dictadura

Fallece a los 83 años el 'obstetra del mal' de la dictadura argentina

Jorge Antonio Bergés, infamemente conocido como el "obstetra del mal", falleció este lunes a los 83 años mientras cumplía prisión perpetua en régimen domiciliario en Quilmes, al sur del conurbano bonaerense. Su muerte ocurrió en una clínica local, cerrando un capítulo oscuro de la historia argentina sin que revelara jamás el paradero de los bebés que arrebató violentamente a sus madres durante la dictadura cívico-militar (1976-1983).

Un rol central en la violencia sistemática

Bergés desempeñó un papel protagónico en la violencia sistemática contra mujeres embarazadas durante el régimen de Jorge Rafael Videla. Como médico policial, asistía partos en centros clandestinos de detención como el Pozo de Banfield y la Brigada de Quilmes, facilitando el robo sistemático de bebés que luego eran entregados a familias afines al régimen para su crianza.

Testimonios judiciales, como el de Adriana Calvo publicado en El País, detallan la brutalidad extrema de sus métodos:

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  • Realizaba extracciones violentas de placentas sin anestesia
  • Cometía abusos sexuales contra detenidas embarazadas
  • Mantuvo operaciones de tráfico de niños incluso después de finalizada la dictadura

Condenas por crímenes de lesa humanidad

En múltiples juicios, la Justicia argentina comprobó su responsabilidad en:

  1. Secuestros y privación ilegal de la libertad
  2. Torturas a detenidos políticos
  3. Apropiación ilegal de menores y supresión de identidad

Recibió cadena perpetua gracias a la derogación de las leyes de impunidad y la reactivación de causas contra represores. Nacido el 27 de agosto de 1942 en Avellaneda, Bergés ingresó a la Policía Bonaerense en 1964 y, tras el golpe de Estado de 1976, quedó bajo las órdenes de Miguel Etchecolatz en la Dirección General de Investigaciones.

La lucha incansable de las Abuelas de Plaza de Mayo

La organización Abuelas de Plaza de Mayo, fundada en 1977, lleva décadas buscando a los aproximadamente 500 "bebés robados" tratados como botín de guerra durante la dictadura. Hasta la fecha han logrado restituir la identidad de 140 nietos, pero calculan que quedan unos 300 casos pendientes.

Estas personas, que hoy rondan entre los 43 y 49 años, crecieron sin conocer sus verdaderos orígenes como hijos de desaparecidos. En relación específica con Bergés, las Abuelas investigaron al menos 15 casos vinculados a sus acciones en Quilmes y Banfield, sin éxito debido a su absoluta falta de colaboración.

El torturador murió sin aportar información crucial que permitiera localizar a las víctimas de sus crímenes, negándose sistemáticamente a colaborar tanto con la Justicia como con las organizaciones de derechos humanos que buscan verdad y reparación para las familias afectadas por el terrorismo de Estado.

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