Líder comunitario y su familia sobreviven a violento ataque a pedradas en Cartagena
Arístides Ruiz Castro, un respetado líder social de 71 años, intenta comprender por qué él y su familia se convirtieron en víctimas de un brutal ataque a pedradas en la madrugada del domingo 25 de enero. "Usted puede preguntar por mí y mi familia en el barrio y no le darán un mal concepto", afirma con convicción el hombre que trabaja en la Iglesia María Auxiliadora, es árbitro de béisbol y dedica su vida a actividades sociales en la comunidad.
40 minutos de terror en La Candelaria
El violento episodio ocurrió en la calle 10 de Mayo del barrio La Candelaria, donde Arístides vive desde hace décadas. "Estábamos durmiendo mi hija, una nieta, mi esposa y yo, cuando escuchamos un escándalo y luego una lluvia de piedras", relata el líder social. La casa, que estaba recién remodelada, sufrió graves daños:
- Láminas de Eternit completamente destruidas
- Ventanas de vidrio hechas añicos
- Puertas severamente dañadas
- Pérdidas estimadas en 5 millones de pesos
Arístides intentó detener el ataque saliendo a gritar que estaban cometiendo un error, pero los agresores -jóvenes de un sector aledaño- solo cesaron cuando llegó la Policía. El ataque duró aproximadamente 40 minutos, según el testimonio de la víctima.
Confusión trágica en medio de la violencia
El líder social asegura conocer a todos los jóvenes involucrados en el ataque, quienes provienen de una calle entre la Esquina Caliente y la Calle Berlín en el barrio Boston. "Yo les pedía que por Dios pararan, que estaban equivocados de casa", recuerda Arístides, quien cree que el ataque fue producto de una confusión.
El incidente ocurrió poco después del asesinato de Dairo Miguel Rodríguez Segura, un joven de 25 años que fue atacado a pedradas y machetazos en la misma zona. Sin embargo, Arístides aclara: "Yo no tengo nada que decir del asesinato del joven porque yo no lo presencié", enfatizando que su familia estaba dentro de su casa durante ambos eventos.
Consecuencias y temores de la familia
La familia de Arístides ha tomado medidas drásticas tras el ataque:
- Presentaron denuncia formal ante las autoridades
- Solicitaron amparo policial permanente
- Dejaron de dormir en su propia casa por seguridad
- Buscan justicia y reconocimiento como víctimas inocentes
"No es justo que nosotros tengamos que irnos como si fuéramos culpables de algo", expresa Arístides, quien recalca que son frecuentes los enfrentamientos de pandillas en esa calle. El líder hace un llamado urgente a las autoridades para que ejerzan mayor control en la zona y capturen a los responsables del ataque contra su familia.
Mientras tanto, esta familia de adultos mayores vive con el temor constante, esperando que la presencia policial los proteja y que la justicia aclare por qué fueron blanco de una violencia que, según ellos, nunca provocaron.



