Exsecretariado de las FARC reconoce ante la JEP el reclutamiento masivo de menores
El reclutamiento de niños, niñas y adolescentes ha sido una práctica histórica y sistemática entre los grupos armados ilegales en Colombia, según ha documentado la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). En un hecho sin precedentes, los seis miembros del último secretariado de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han reconocido su responsabilidad directa en estos crímenes atroces.
Admisión de crímenes y pedido de perdón histórico
Los excomandantes guerrilleros, que actualmente comparecen ante la JEP, admitieron mediante una carta pública que su organización reclutó forzosamente a al menos 18.677 menores durante el conflicto armado. Pero su reconocimiento va más allá del reclutamiento: también confesaron haber cometido violaciones sexuales, torturas, homicidios y desapariciones contra esta población vulnerable.
Por primera vez en la historia del proceso de paz, la cúpula fariana pidió perdón explícitamente por haberle arrebatado la infancia y la adolescencia a miles de colombianos. "Reconocemos el dolor causado y pedimos perdón por los crímenes cometidos contra los niños de Colombia", expresaron los exintegrantes del secretariado.
La dimensión del drama: cifras que estremecen
Según los datos oficiales de la JEP, las víctimas menores de edad representan uno de los capítulos más oscuros del conflicto armado colombiano:
- 18.677 niños, niñas y adolescentes reclutados ilegalmente
- Prácticas sistemáticas de violencia sexual y tortura
- Casos documentados de homicidio y desaparición forzada
- Vulneración masiva de derechos fundamentales de la infancia
Estas cifras, aunque escalofriantes, podrían ser conservadoras según organizaciones de derechos humanos, que estiman que el número real de víctimas menores podría ser significativamente mayor.
El significado jurídico y social del reconocimiento
El reconocimiento ante la JEP tiene implicaciones profundas tanto en el ámbito jurídico como en el proceso de reconciliación nacional:
- Verdad judicial: Establece hechos incontrovertibles sobre crímenes de lesa humanidad
- Reparación simbólica: El pedido de perdón constituye un primer paso hacia la sanación colectiva
- Prevención futura: Crea precedentes para evitar la repetición de estos crímenes
- Memoria histórica: Contribuye a la construcción de una narrativa completa del conflicto
Este momento representa un hito fundamental en el largo camino hacia la paz completa en Colombia, aunque las heridas de las víctimas y sus familias requerirán tiempo, justicia y compromiso social para sanar adecuadamente.



