Hallazgo histórico: UBPD identifica y entrega restos del cura Camilo Torres tras 60 años
Identifican restos de Camilo Torres tras 60 años de búsqueda

Un testimonio militar clave desbloquea búsqueda de seis décadas

El hallazgo histórico de los restos del sacerdote Camilo Torres Restrepo, ocurrido tras 60 años de incertidumbre, tuvo como punto de partida una revelación crucial del general Álvaro Valencia Tovar. Este militar, quien comandaba la Quinta Brigada del Ejército en Santander durante el enfrentamiento donde perdió la vida Torres el 15 de febrero de 1966, proporcionó hace más de dos décadas información detallada sobre el destino final del cuerpo.

Según el testimonio recogido por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), Valencia Tovar indicó que, tres años después del combate, exhumó el cuerpo y lo trasladó al pabellón militar del cementerio municipal Campo Hermoso en Bucaramanga. El general especificó que depositó los restos "en una urna de color caoba en la fila alta, en el primero a la derecha", descripción que resultaría fundamental décadas después.

El momento del descubrimiento: coincidencia exacta con la descripción

El sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien inició formalmente la solicitud de búsqueda ante la UBPD el 22 de julio, relató que múltiples intentos previos de localizar la urna habían resultado infructuosos. La situación cambió radicalmente el 19 de junio de 2024, cuando el equipo forense de la Unidad de Búsqueda, mientras intervenía otra sección del cementerio, encontró exactamente lo descrito por el militar.

"Se recuperó una urna funeraria de color caoba, con apliques en alto relieve, coincidiendo con la descripción del cofre que la fuente militar había referido", explicó Luz Janeth Forero, directora general de la UBPD, durante la rueda de prensa donde se detalló el proceso. "Asimismo, uno de los cuerpos encontrados al interior presentó concordancia preliminar con el perfil biológico, sexo, estatura, edad y las lesiones documentadas", añadió la funcionaria.

Complejidad forense: huesos múltiples y análisis genético

El proceso de identificación enfrentó obstáculos significativos, particularmente porque dentro de la urna se encontraron estructuras óseas correspondientes a varias personas. El equipo interdisciplinario de la UBPD dedicó más de dos años a investigar y clasificar meticulosamente cada elemento, manteniendo absoluta reserva sobre el hallazgo por su relevancia histórica.

La confirmación definitiva llegó mediante análisis genéticos que compararon muestras de los restos con información de Calixto Torres, padre de Camilo. A finales de 2025, se estableció la primera coincidencia entre los perfiles genéticos, consolidando la identificación que la UBPD considera "determinante y concluyente".

Debate científico sobre metodologías de identificación

La entrega de los restos generó controversia debido a que el Instituto de Medicina Legal no había emitido una confirmación oficial final. Sin embargo, la UBPD defendió su procedimiento, señalando que contaba con respaldo técnico y forense de otras entidades, incluido un laboratorio estadounidense.

Germán Andrés Calderón, genetista del equipo técnico de la UBPD, explicó que "Medicina Legal es nuestro brazo científico [...] pero nosotros también tenemos la potestad de realizar identificaciones". Esta postura fue respaldada por el antropólogo forense internacional Luis Fondebrider, quien cuestionó la idea de que la identificación dependa exclusivamente del ADN.

"Lamentablemente es un concepto totalmente errado", afirmó Fondebrider. "La identificación de un cadáver se realiza a través de diferentes elementos que van desde el contexto, objetos personales, vestimenta, análisis forenses y la genética es un elemento más, muy importante pero un elemento más".

Evidencia acumulativa: más allá del análisis genético

El proceso de identificación de Torres se basó en múltiples líneas de evidencia que, en conjunto, formaron un caso sólido. Fondebrider detalló los elementos considerados: "El padre Camilo tenía dos heridas de proyectil [...] estaban presentes en el cuerpo. El padre estaba dispuesto en una urna que los colegas no han visto nunca en las exhumaciones de Colombia. Era una persona muy alta en una época en la que no había personas tan altas en la población colombiana".

El arqueólogo y antropólogo forense canadiense Derek Comgram respaldó esta metodología, afirmando que "la Unidad de Búsqueda ha recopilado muchas líneas de investigación, de evidencia, que son consistentes entre ellas, no hay inconsistencias inexplicables, y la preponderancia de evidencia para mí es concluyente".

Significado histórico y simbólico del hallazgo

Para la directora Forero, este descubrimiento representa un hito fundamental: "Encontrar a Camilo después de 60 años de desaparecido, es un hito. Le demuestra al país que haber creado esta entidad fue un gran acierto del Acuerdo de Paz". La funcionaria enfatizó el carácter inclusivo de la búsqueda humanitaria: "Los buscamos a todos y todas sin excepción y con total independencia del rol que jugaron en el conflicto armado".

El sacerdote Javier Giraldo reflexionó sobre el significado más amplio de recuperar la memoria completa de Torres: "La memoria de Camilo se ha ido reduciendo prácticamente a sus últimos tres meses [...] Yo creo que recuperar la integridad de la vida y del pensamiento del padre Camilo Torres es un aporte enorme y profundo para la paz".

Los restos de Camilo Torres Restrepo, nacido en Bogotá el 3 de febrero de 1929, sacerdote católico, sociólogo, cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional y posteriormente integrante del ELN, serán trasladados en una ceremonia simbólica al osario de la Capilla Cristo Maestro de la Universidad Nacional, institución que marcó su trayectoria intelectual y social.