MAFAPO rechaza declaraciones de Oviedo sobre falsos positivos y exige respeto a la memoria
Madres de falsos positivos rechazan declaraciones de Oviedo

Madres de falsos positivos confrontan discurso político que cuestiona veracidad de crímenes

La Asociación de Madres de los Falsos Positivos (MAFAPO) emitió un contundente rechazo a las declaraciones de Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de la precandidata Paloma Valencia, quien calificó como "dudas" las ejecuciones extrajudiciales cometidas por agentes del Estado durante el gobierno de Álvaro Uribe. A través de un pronunciamiento oficial, el colectivo de familiares aseguró que la existencia de sus hijos y la forma en que fueron asesinados no representan un asunto sujeto a interpretación ni a debates políticos de conveniencia electoral.

Reacción ante intento de relativizar crímenes documentados

Las madres reaccionaron específicamente a una entrevista en la que el exdirector del DANE cuestionó el "purismo" de los sectores que se niegan a aliarse con el uribismo debido a los cuestionamientos por estos crímenes. Ante este escenario, las madres de Soacha fueron enfáticas al señalar que la certeza de las vidas de sus jóvenes no se relativiza, recordando que fueron ellas quienes han luchado incansablemente por la verdad y es el Estado el responsable de haberlos asesinado sin lugar a cuestionamientos técnicos o semánticos.

El malestar de las víctimas escaló ante lo que consideran un intento deliberado de invisibilizar la memoria histórica para facilitar alianzas políticas de cara a los próximos comicios. MAFAPO denunció que figuras políticas que aspiran al poder utilizan actualmente discursos que buscan deslegitimar su lucha, afirmando textualmente: "Quienes llegaron al poder para matar jóvenes inocentes y pobres para hacerlos pasar por guerrilleros ahora utilizan a un señor que da periodicazos para limpiarse las manos untadas de sangre. Y hay quienes no tienen memoria y caen ante el engaño".

Invitación directa a conocer la realidad de primera mano

Por medio de la cuenta de X, el colectivo extendió una invitación directa a Oviedo para visitar el municipio de Soacha y conocer personalmente las historias de las madres, especialmente la de Doris, una de las líderes en la exigencia de justicia, con el fin de que no le quepa "ninguna duda" sobre la veracidad de los hechos. Este reclamo social subraya la creciente tensión entre la estrategia política de la fórmula Valencia-Oviedo y la realidad judicial del país, evidenciando cómo el dolor de las familias se convierte en moneda de cambio en el debate público.

La asociación advirtió explícitamente que no permitirá que se utilice el sufrimiento de las víctimas como una ficha de negociación política, especialmente cuando el propio Oviedo había manifestado anteriormente una defensa técnica de las instituciones de paz, postura que parece haber girado radicalmente tras su integración a las filas del Centro Democrático.

6.402 víctimas documentadas: cifra que confronta el negacionismo

La controversia se enmarca en los hallazgos contundentes de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que dentro del Caso 03 ha documentado que al menos 6.402 personas fueron víctimas de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate entre los años 2002 y 2008. Estas cifras, que superan ampliamente los registros iniciales del Estado, sostienen que las ejecuciones extrajudiciales no fueron casos aislados sino una práctica sistemática en diversas regiones del territorio nacional.

Los testimonios de militares que han comparecido ante el tribunal transicional respaldan esta realidad documentada, estableciendo un patrón de violencia institucional que MAFAPO exige sea reconocido sin ambigüedades. Para la asociación, el reconocimiento de la inocencia de sus hijos es un punto no negociable que trasciende las coaliciones partidistas, exigiendo que todos los candidatos mantengan un rigor ético y humano al referirse a crímenes de lesa humanidad que ya cuentan con un amplio sustento probatorio en la justicia transicional.

El posicionamiento de MAFAPO representa un llamado de atención sobre la necesidad de preservar la memoria histórica en medio del fragor electoral, recordando que detrás de las cifras hay nombres, rostros y familias que continúan exigiendo verdad, justicia y garantías de no repetición en un país que aún lucha por sanar las heridas del conflicto.