Desaparición de menor enciende alarmas en Boyacá
En el departamento de Boyacá, la incertidumbre y la preocupación crecen día a día por el paradero de Yudy Estefanía Mendoza Vargas, una adolescente de 14 años cuyo rastro se perdió hace más de una semana. Según reportes oficiales, la menor fue vista por última vez el 22 de marzo de 2026 en el trayecto entre Ramiriquí y Tunja, cuando salió de su vivienda sin dejar indicios claros sobre su destino.
Últimos avistamientos y búsqueda intensiva
Posteriormente, testigos indicaron haberla visto el 23 de marzo en el Parque Industrial del Oriente en Tunja, pero desde entonces no se ha establecido contacto alguno con ella. Su padre, José Miguel Mendoza, expresó públicamente su angustia ante la falta de comunicación, lo que ha llevado a las autoridades a activar protocolos de búsqueda inmediata.
La Fiscalía General de la Nación ya recibió la denuncia formal de desaparición y coordina operativos con la Policía Nacional para localizar a la joven. Se ha difundido una descripción detallada de su vestimenta al momento de desaparecer:
- Chaqueta de color rojo
- Pantalón negro
- Tenis blancos
- Gorra morada
Urgencia médica: requiere medicación constante
Uno de los aspectos que aumenta la gravedad de esta situación es la condición de salud de Yudy Estefanía. Su familia ha revelado que la adolescente requiere medicamentos de manera permanente para tratar cuadros diagnosticados de ansiedad y depresión. La interrupción de este tratamiento podría generar complicaciones severas en su bienestar físico y emocional.
Las autoridades han intensificado los rastrillajes en la zona y solicitan la colaboración ciudadana para recopilar cualquier información que pueda conducir a su localización. La familia hace un llamado desesperado a la comunidad, pidiendo que se reporten datos, por mínimos que parezcan, a través de los canales oficiales.
Mientras tanto, la incertidumbre se mantiene en Boyacá, con esperanzas puestas en que las labores de búsqueda den frutos pronto y Yudy Estefanía pueda regresar sana y salva a su hogar, donde la esperan con angustia pero también con fe.



