Corporación MilVíctimas abandona representación de 127 personas ante la JEP
La Corporación Militares Víctimas del Conflicto Interno, conocida como MilVíctimas, ha tomado la decisión de renunciar a la representación jurídica de 127 personas acreditadas ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Esta organización de la sociedad civil, constituida en 2017 en el marco de la implementación del acuerdo de paz, ha venido acompañando, representando y dignificando a miembros de la fuerza pública y sus familias que han sido víctimas del conflicto armado interno.
Una labor realizada con recursos propios y trabajo voluntario
En una carta dirigida a la Organización de las Naciones Unidas, la corporación detalló que desde su creación ha adelantado de manera ininterrumpida procesos de representación jurídica y acompañamiento psicosocial gratuito ante la JEP. Lo más destacable es que esta labor se ha realizado sin financiación, contratos, convenios ni apoyo económico de entidades estatales o de cooperación internacional, dependiendo exclusivamente de recursos propios y trabajo voluntario.
En el macrocaso 01, la organización logró representar a 127 víctimas acreditadas, de las cuales 90 son víctimas directas y 37 indirectas. Sin embargo, esta labor se ha visto seriamente comprometida por múltiples obstáculos institucionales que han llevado a la difícil decisión de retirarse.
Graves limitaciones y estigmatización persistente
La corporación denunció que existen serias limitaciones institucionales que afectan gravemente su ejercicio en diferentes frentes, incluyendo:
- La convocatoria y concentración de las víctimas
- La entrega oportuna de información
- El acceso a espacios adecuados de socialización
- El acompañamiento logístico mínimo
Para MilVíctimas, estas dificultades se ven agravadas por un fenómeno persistente de estigmatización hacia las víctimas de la fuerza pública, quienes continúan siendo asociadas al rol de perpetradores, desconociendo su condición de víctimas y profundizando procesos de revictimización institucional.
Cuellos de botella que vulneran derechos fundamentales
La organización detalló que persisten aparentes cuellos de botella relacionados con la falta de enfoque diferencial, el reconocimiento limitado y la débil articulación institucional. Según su perspectiva, esta situación vulnera el acceso efectivo a la justicia, la reparación integral y la participación real de las víctimas que representan.
Bajo este escenario, la corporación anunció formalmente su decisión de renunciar a la representación jurídica de las 127 víctimas acreditadas en el macrocaso 01, argumentando "la imposibilidad material, jurídica y operativa de continuar ejerciendo una representación digna, eficaz y respetuosa de sus derechos".
Esta decisión marca un punto crítico en el proceso de justicia transicional en Colombia, evidenciando los desafíos que enfrentan las organizaciones que acompañan a víctimas específicas del conflicto armado, particularmente aquellas pertenecientes a la fuerza pública, en su búsqueda de verdad, justicia y reparación dentro del marco de la Jurisdicción Especial para la Paz.