Conflicto armado desplaza a más de 21.000 colombianos en primer mes del año según Defensoría
Más de 21.000 desplazados por conflicto armado en enero

Conflicto armado desplaza a más de 21.000 colombianos en primer mes del año

La persistencia del conflicto armado interno y el agravamiento de las dinámicas migratorias desencadenaron durante enero de 2026 una crisis humanitaria que afectó a más de 21.000 personas a través de eventos masivos de desplazamiento y confinamiento en diversas regiones del territorio nacional. Esta situación llevó a la Defensoría del Pueblo a exigir al Gobierno la inyección urgente de recursos sostenibles para evitar el colapso de las capacidades institucionales frente a una vulneración sistemática de los derechos fundamentales.

Cifras alarmantes de confinamiento y desplazamiento

A través de un informe estructurado tras labores de campo y pronunciamientos oficiales, la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz, expuso las cifras de una violencia que muta en los territorios. La entidad de derechos humanos registró siete eventos de confinamiento que restringieron drásticamente la movilidad de 17.651 personas, una cifra que superó a las 17.363 víctimas reportadas en el mismo mes de 2025.

La emergencia se concentró en zonas críticas como:

  • Cartagena del Chairá en Caquetá con 5.000 pobladores atrapados
  • Pacífico caucano y otras áreas de Cauca con 3.500 afectados
  • Norte de Antioquia y Bajo Cauca con 3.163 víctimas
  • La Esperanza en Norte de Santander con 3.000 ciudadanos sitiados
  • Puerto Leguízamo en Putumayo con 2.700 personas
  • Ribera del río Atrato en Chocó con 288 habitantes bajo esta condición

En paralelo, el terror en los territorios obligó a 3.409 ciudadanos a abandonar sus hogares en 12 episodios de desplazamiento masivo. Este fenómeno, aunque bajó considerablemente frente a las 51.627 víctimas de enero de 2025, castigó con crudeza al norte y sur del Cauca con 1.250 desplazados.

Distribución geográfica del desplazamiento forzado

La expulsión territorial afectó igualmente a múltiples regiones del país:

  1. Subregión del Catatumbo en Norte de Santander con 862 personas en huida
  2. Municipio de Ciénaga en Magdalena con 627 desplazados
  3. Zonas del Magdalena Medio, Bajo Cauca y norte de Antioquia con 489 víctimas
  4. Municipio de Bolívar en el Valle del Cauca con 204 afectados
  5. La Primavera en Vichada con 22 habitantes desarraigados

Exigencias urgentes de la Defensoría del Pueblo

Frente a la magnitud de estas cifras, Marín Ortiz señaló que "es preciso priorizar la emergencia humanitaria con recursos financieros y logísticos sostenibles", y advirtió sobre la urgencia de "considerar asignaciones adicionales-extraordinarias para evitar el desbordamiento de capacidades locales y departamentales".

La Defensoría del Pueblo instó al Gobierno a implementar medidas efectivas de prevención y protección, exigiendo corregir de inmediato las fallas en la aplicación de enfoques diferenciales. La entidad demandó priorizar la atención sobre:

  • Niñas y niños
  • Mujeres
  • Personas mayores
  • Integrantes de comunidades étnicas

Además, la Defensoría exigió a las autoridades disponer de equipos psicosociales en atención individual y colectiva y activar respuestas en zonas afectadas para evitar la interrupción de las jornadas educativas. El organismo llamó a acatar sin dilaciones las recomendaciones contenidas en las Alertas Tempranas vigentes para las regiones golpeadas.

Contexto migratorio que agrava la crisis

El panorama humanitario del país se agudizó con los movimientos migratorios mixtos, ya que la geografía nacional atestiguó el tránsito de 10.277 migrantes irregulares, en su mayoría de nacionalidad venezolana. Esta dinámica evidenció un aumento del 35% al ser comparada con el registro de 15.910 personas documentado en el mismo periodo del año anterior.

La crisis en las fronteras sumó un nuevo factor de presión en la ruta hacia Norteamérica, pues la Defensoría identificó que ingresaron al país 968 personas en flujo inverso desde Panamá, de distintas nacionalidades, quienes utilizaron como punto de entrada el municipio de Acandí en el departamento del Chocó.

Vigilancia institucional permanente

Finalmente, el organismo pidió a los entes territoriales ejecutar acciones específicas con un verdadero enfoque territorial y presencia efectiva del Estado. La Defensoría concluyó que mantendrá su vigilancia institucional sobre estas poblaciones con el propósito inquebrantable de evitar que sean víctimas de abusos, detenciones arbitrarias o violencia de género.

Esta situación representa un desafío humanitario de grandes proporciones para Colombia, donde el conflicto armado continúa generando víctimas a pesar de los esfuerzos de paz y las iniciativas gubernamentales para contener la violencia en los territorios más afectados por la presencia de grupos armados ilegales.