Diana, primera mujer trans en liderar búsqueda de desaparecido, cumple promesa de amor en el río La Tunia
Mujer trans lidera búsqueda histórica de desaparecido en Colombia

Un acto de amor y memoria en la orilla del río La Tunia

"Rosas rojas que simbolizan fuerza, rosas blancas que simbolizan paz y rosas rosadas que simbolizan amor". Con esta petición, Diana* despidió a David*, el amor de su vida, en el lugar donde su cuerpo fue encontrado tras 16 años de búsqueda. Las flores fueron llevadas hasta la orilla del río La Tunia, en la frontera entre Caquetá y Meta, un territorio marcado por décadas de conflicto armado que ha silenciado innumerables historias.

Un hito histórico en la búsqueda de desaparecidos

Hace unas semanas, Diana se convirtió en la primera mujer trans en liderar una misión de recuperación de personas dadas por desaparecidas en Colombia. Este acontecimiento es histórico, ya que durante años las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas han sido invisibilizadas en los procesos de reparación y memoria, a pesar de ser una de las poblaciones más afectadas por la guerra.

Hasta marzo de 2024, la Unidad para las Víctimas reportaba más de 6.000 personas LGBTIQ+ víctimas del conflicto armado. "Es una deuda, no solamente con las personas de orientación sexual diversa en cuanto a buscar sus seres queridos, sino también porque esta fue una de las poblaciones que ha sido violentada precisamente por eso, por su orientación sexual diversa", afirma Adiela Córdoba, investigadora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), quien participó en este proceso.

Una relación clandestina en medio del conflicto

Durante 16 años, Diana mantuvo la esperanza de encontrar a su pareja, enfrentando miedo, discriminación y amenazas a su seguridad. "Es un reto muy grande buscar cuando tú no puedes decir ciertas cosas por temas de seguridad", explica Córdoba, destacando que Diana tuvo que ocultar su dolor y su historia de amor en la clandestinidad para evitar castigos severos dentro del grupo armado.

Desde pequeña, Diana fue reclutada junto a sus hermanas por un grupo armado en San Vicente del Caguán, donde según la Comisión de la Verdad, cerca de 1.063 personas sufrieron este flagelo entre 1990 y 2017. En ese entorno, conoció a David, un miembro de alto rango, y construyeron un lazo fuerte pero silencioso, ya que las relaciones entre personas de la diversidad estaban prohibidas y castigadas con consejo de guerra o fusilamiento.

La violencia contra la población LGBTIQ+

Estas prácticas, documentadas por el Centro Nacional de Memoria Histórica y otras entidades, muestran que la violencia contra la población sexualmente diversa estuvo motivada por prejuicios y discriminación. Los grupos al margen de la ley buscaban "corregir" o "castigar" su orientación sexual, imponiendo normas de género hegemónicas y disciplinando los cuerpos.

A pesar de los riesgos, Diana y David continuaron su relación en secreto. En 2009, durante un enfrentamiento entre su bloque y el Ejército Nacional en el río La Tunia, David murió. "Escuché todas las noches la emisora Colombia Estéreo para saber si se había entregado o si se había volado", recuerda Diana, quien prometió sacar su cuerpo de allí algún día.

La búsqueda y la recuperación del cuerpo

Una semana después del enfrentamiento, Diana volvió al lugar y supo que la comunidad había encontrado el cuerpo de David y lo había puesto en una bolsa plástica, lo que permitió su conservación e identificación años después. "Yo prometí que algún día tenía que sacarlo de donde estaba, con ayuda o sin ayuda, independientemente de los obstáculos, las minas o el territorio", dice Diana.

Tras desmovilizarse, Diana tocó puertas hasta llegar a la organización Colombia Diversa, que la dirigió a la UBPD. Su insistencia y detalles, como un croquis del lugar con elementos clave, fueron fundamentales para la recuperación del cuerpo. "Ella nos entregó un croquis del lugar con la ubicación de unos elementos muy importantes que encontramos cuando fuimos a hacer la localización", afirma Córdoba.

Un paso hacia la inclusión y la dignificación

Este caso abrió nuevas preguntas para la UBPD sobre el reconocimiento de las familias sociales y los derechos de la población LGBTIQ+. "Empezamos a pensar qué metodologías utilizamos para poder entregar una persona a su familia social, que en este caso es su pareja, que por supuesto tiene todo el derecho", señala Córdoba, destacando que muchas parejas LGBTIQ+ no son reconocidas institucionalmente.

Al día de hoy, ninguna persona trans había liderado una misión de recuperación de una persona desaparecida, marcando un avance en la inclusión de estas historias en los relatos del conflicto. Diana ahora espera poder darle sepultura a David y decirle unas últimas palabras: "te amo, no quiero que me dejes sola".

*Diana y David son nombres ficticios, creados para proteger la identidad de la persona buscadora.