El desgarrador testimonio de una niña colombiana detenida por ICE en Estados Unidos
La historia de María Antonia Guerra Montoya, una niña colombiana de apenas 9 años, ha conmovido a miles tras conocerse los detalles de su detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). La menor permaneció 113 días en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en el sur de Texas, donde escribió una carta que revela el trauma vivido.
La carta que reveló el drama
El medio estadounidense ProPublica recolectó varias cartas escritas por niños detenidos en el centro de Dilley, entre las que se encontraba la de María Antonia, fechada el 15 de enero de 2026. En su escrito, acompañado de un dibujo donde aparece junto a su madre, la niña expresó: "Yo en Dilley no estoy contenta. Por favor, sáquenme de aquí a Colombia".
En la misiva, la menor detalló:
- Extrañaba profundamente a sus amigas, su abuela y su escuela en Colombia
- Se sentía aburrida y triste en el centro de detención
- Había sufrido dos desmayos durante su encierro
- No dormía bien y lloraba todas las noches al inicio de su detención
- No recibía una alimentación adecuada para su dieta vegetariana
El inicio de una "historia de terror"
Según relató su madre, Alejandra Montoya, María Antonia llegó a Estados Unidos el 2 de octubre para pasar unas vacaciones familiares en Nueva York, como había hecho en ocasiones anteriores. La progenitora tenía un proceso legal pendiente tras estar casada con un ciudadano estadounidense y esperaba su cambio de estatus migratorio.
Sin embargo, al aterrizar en Miami, la niña fue retenida por agentes de ICE. "Prácticamente, eso fue como el inicio de una historia de terror para nosotros", declaró la madre a Caracol Noticias.
El interrogatorio traumático
María Antonia describió cómo fue interrogada durante más de dos horas sin la presencia de su madre. Los agentes le hablaron en inglés, diciéndole: "Como si tuviera la culpa de tu mamá, te van a llevar a un lugar muy malo". Incluso escuchó a un oficial comentar: "Si la niña tuviera 10 años, la pudiéramos separar de su mamá".
La menor recordó que los agentes le advirtieron: "Probablemente la vayan a inadmitir. No sé qué significa eso. Y que me pueden devolver a Colombia sin ver a mi mamá".
La vida en el centro de detención
De regreso en Medellín, su ciudad de residencia en Colombia, María Antonia confesó que aún experimenta momentos difíciles: "Algunas veces tengo miedo". Cuando le preguntan por qué, responde: "No sé, solo que algunas veces vuelvo a sentir que estoy ahí".
La niña describió la rutina en el centro como completamente ajena a la vida normal de un niño: "Allá nos evitaban, no nos dejaban jugar. Una rutina normal de un niño es jugar, ir a la escuela. Y allá no tenían escuela, no podíamos jugar, no teníamos cómo ser niños. Allá los niños no pueden ser niños".
"Eran más niños que papás"
María Antonia reveló que el centro de detención estaba abarrotado de menores: "Todos los pasillos estaban llenos. Si tú salías, todo estaba lleno de niños. Eran más niños que papás".
Las conversaciones entre los niños detenidos giraban en torno a temas angustiantes:
- Cómo regresar a sus países de origen
- Si iban a pelear sus casos legales
- La incertidumbre sobre su futuro
A pesar de las circunstancias, la niña logró hacer amigas en el centro, aunque tuvo que dejarlas allí cuando fue liberada. "Se siente incómodo, sabiendo que tú te estás yendo sin ellas", expresó con tristeza.
Este testimonio se suma a otros casos de familias colombianas separadas por las políticas migratorias estadounidenses, poniendo en evidencia el impacto psicológico que estas detenciones tienen en los menores de edad.



