Laura y María Paula: dos mujeres que abrieron su corazón a una adolescente bajo protección
Padrinos de Corazón: transformando vidas con amor en Santander

Dos mujeres santandereanas transforman la vida de una adolescente bajo protección

A través de la estrategia Padrinos de Corazón del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Laura Reina y María Paula Triana conocieron a una adolescente bajo protección del sistema, con quien han construido una relación que hoy les permite acompañarla en su proyecto de vida con amor, consejos y apoyo constante.

Un vínculo que trasciende los lazos de sangre

Un extraño puede convertirse en familia, incluso cuando no existe un lazo de sangre. A veces basta con tiempo, paciencia y la decisión consciente de abrir un espacio en el corazón. Esto fue exactamente lo que experimentaron Laura y María Paula, quienes decidieron acoger en sus corazones a Daniela*, una adolescente de 15 años bajo el cuidado del Bienestar Familiar, cuyo nombre real se reserva para proteger su identidad.

"Ella nos eligió y para nosotras ha sido un regalo", expresan las madrinas cuando hablan de la joven que llegó a sus vidas mientras continúa bajo la protección del sistema en Santander.

La estrategia que construye redes de apoyo emocional

La estrategia Padrinos de Corazón busca precisamente esto: que ciudadanos se vinculen para fortalecer la red de apoyo emocional de niños, niñas y adolescentes que no cuentan con familias y están listos para la adopción. Mientras ese momento llega, pueden construir relaciones significativas con adultos de confianza en entornos seguros que los acompañen en su crecimiento y desarrollo personal.

Con esta visión en mente, Laura y María Paula, residentes en Bucaramanga, se inscribieron en el programa durante el año 2024. El proceso no fue inmediato ni sencillo:

  • Pasaron por múltiples filtros administrativos
  • Participaron en entrevistas psicológicas
  • Asistieron a encuentros de preparación
  • Finalmente llegaron al momento más esperado: conocer a la adolescente

Una construcción gradual de confianza

El vínculo no se construye al azar ni de manera forzada. Laura recuerda que, durante el proceso, la profesional psicosocial del Bienestar les pidió algo poco convencional pero profundamente significativo: crear un afiche para presentarse.

En esa cartulina plasmaron fragmentos auténticos de su vida cotidiana:

  1. Sus actividades favoritas
  2. Deportes que practican
  3. Cómo disfrutan su tiempo libre
  4. Sus intereses personales

Era una forma sencilla pero poderosa de mostrarse tal como eran, sin máscaras ni pretensiones. Cuando Daniela vio ese afiche, "ella nos dijo que se identificaba con las actividades que nos gustaban", relata Laura. La decisión final fue de la adolescente.

De llamadas telefónicas a encuentros presenciales

La relación comenzó con algo aparentemente simple: llamadas telefónicas supervisadas. Daniela podía hablar con sus madrinas únicamente por teléfono y siempre bajo la supervisión del Bienestar Familiar. Con el tiempo llegaron las videollamadas y, más adelante, los tan esperados encuentros presenciales.

Laura recuerda con especial cariño la primera vez que se vieron físicamente. Fue un encuentro general entre ahijados y padrinos que organizaron en la sede de la Universidad Industrial de Santander (UIS), donde ella trabaja, un lugar que consideraban seguro y agradable para los niños y adolescentes participantes.

Pero como ocurre con muchos vínculos nuevos y genuinos, la confianza no apareció de inmediato. "Fue una relación que se fue construyendo poco a poco, al principio ella nos tenía poca confianza, como normalmente sucede en un vínculo que se construye desde cero", explican las madrinas.

Descubriendo a la persona detrás de la timidez

Con el paso del tiempo, y con la paciencia que exige cualquier relación que empieza desde cero, fueron descubriendo a la adolescente detrás de la timidez inicial:

  • Una joven amorosa y detallista
  • Alguien que escribe cartas con sentimiento
  • Una persona que teje manillas para regalarlas
  • Una adolescente que busca a sus madrinas cuando necesita consejo
  • Una joven que comparte cuando algo no va bien en su vida

Poco a poco, Daniela también empezó a formar parte integral de la vida cotidiana de ellas. Van juntas al cine, asisten a partidos deportivos, la incluyen en sus celebraciones de cumpleaños, en Navidad y en otras fechas especiales. Ellas, a su vez, están presentes en los momentos importantes de la adolescente, creando una red de apoyo mutuo.

Referentes positivos para el futuro

"A ella le gusta mucho todo el tema de la cultura coreana, las series y la música, entonces para el cumpleaños 14 la llevamos a un restaurante coreano. Fue muy feliz", comparte Laura con evidente alegría.

Entre una trabajadora social y una ingeniera de petróleos, Daniela también encontró referentes profesionales positivos para imaginar y construir su propio futuro. Laura y María Paula afirman que la joven llegó a sus vidas para quedarse, que algo cambió con el tiempo: el brillo en sus ojos se volvió más evidente, y ellas, cada día, intentan aportar lo que pueden para hacerla un poco más feliz y apoyada.

La realidad de los niños bajo protección en Santander

La historia de Daniela no es única ni aislada. Como Laura y María Paula, cualquier persona de la comunidad puede vincularse como mentor o guía para niños y niñas bajo protección, brindándoles algo que muchas veces es lo más necesario: tiempo de calidad y cariño genuino.

Actualmente, 60 niños, niñas y adolescentes cuentan con un padrino de corazón en el departamento de Santander. Sin embargo, según una de las estadísticas más recientes del Bienestar Familiar, cerca de 3 mil niños se encontraban bajo protección en la región, y aunque muchos no están declarados en adoptabilidad, cientos de ellos podrían beneficiarse enormemente al contar con un padrino o madrina.

El llamado a la acción y la paciencia necesaria

Quienes ya recorrieron este camino tienen una recomendación fundamental para quienes estén pensando en hacerlo: paciencia. El proceso puede tomar tiempo, requiere compromiso y dedicación, pero el resultado final vale cada esfuerzo.

"Es entregar un poco tu corazón, pensar más en los otros, aprovechar más el tiempo y brindar tiempo de calidad. No se trata principalmente de recursos económicos", enfatiza Laura desde su experiencia.

Así que, si usted siente que puede aportar a esta causa transformadora, puede contactarse al correo padrinosdecorazon@icbf.gov.co para vincularse a esta estrategia en el departamento y transformar con amor la vida de un niño o niña en Santander, creando vínculos que perduran y sanan.