Rescate de menores en Cartagena del Chairá evidencia la persistencia del reclutamiento forzado en Colombia
Rescate de niños muestra que reclutamiento forzado persiste en Colombia

Operación de rescate en la selva salva a seis menores de familia perseguida por disidentes

En una operación arriesgada y compleja desarrollada en las espesas selvas de Cartagena del Chairá, la Fuerza Pública logró rescatar a cinco niños y una adolescente pertenecientes a una misma familia, quienes llevaban tres días escondidos para evitar caer en manos de los disidentes del grupo armado comandado por alias 'Calarcá'.

La huida desesperada hacia la manigua para evitar represalias mortales

Los menores habían recibido mensajes de familiares que ya se encontraban bajo custodia de las autoridades, advirtiéndoles que huyeran inmediatamente hacia la selva y solo salieran cuando llegaran las tropas oficiales. Esta dramática situación se produjo porque los disidentes buscaban a los niños para saldar cuentas por la deserción de varios de sus allegados del grupo armado.

En estas regiones del país donde la presencia estatal es limitada o inexistente, las represalias por deserciones suelen traducirse en reclutamiento forzado de menores o, en los casos más extremos, en la pérdida de la vida misma. Los niños permanecieron ocultos en condiciones extremadamente difíciles hasta que finalmente fueron localizados y rescatados por las fuerzas de seguridad.

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Una realidad que crece pese a los procesos de paz

Aunque en esta ocasión la temible banda de 'Calarcá' perdió a sus perseguidos, esta historia representa una excepción dentro de una tendencia alarmante y creciente. El reclutamiento forzado en Colombia continúa siendo una tragedia nacional que afecta principalmente a las poblaciones más vulnerables.

Las autoridades han reportado al menos 15 casos en todo el país durante el presente año, cifras que según expertos reflejan apenas una fracción de la dolorosa realidad. Los grupos armados ilegales han incrementado su poderío e influencia criminal, algunos incluso operando bajo la aparente protección de procesos de diálogo y negociación.

Cifras que estremecen: 339 menores reclutados en 2025

Según datos oficiales de la Defensoría del Pueblo, durante el año 2025 se documentaron al menos 339 casos de niñas, niños y adolescentes reclutados por grupos armados ilegales. Las zonas de mayor incidencia corresponden a territorios controlados por las disidencias de 'Mordisco' y del ya mencionado 'Calarcá'.

El departamento del Cauca, históricamente golpeado por el conflicto armado desde el surgimiento de las disidencias, presenta las cifras más preocupantes: 157 casos registrados, la mayoría correspondientes a niñas y niños indígenas cuyas comunidades sufren de manera desproporcionada los efectos de la violencia.

Destinos trágicos para los menores reclutados

El futuro que espera a estos menores es desolador: convertirse en carne de cañón para los enfrentamientos armados, víctimas de trabajos forzados en condiciones de esclavitud, o sufrir abusos sexuales sistemáticos. Esta realidad persiste a pesar de los cuatro años transcurridos desde el inicio de la denominada 'paz total', con múltiples mesas de diálogo que no han logrado conjurar la amenaza que se cierne sobre la infancia colombiana.

Resulta especialmente preocupante que ni las negociaciones de paz ni el reforzamiento de la presencia estatal hayan sido efectivos para proteger a los hijos e hijas de los colombianos más pobres y olvidados, quienes continúan pagando el precio más alto en este conflicto prolongado.

Llamados urgentes a la acción institucional

Corresponde al gobierno actual redoblar esfuerzos y diseñar estrategias efectivas para evitar que se siga repitiendo el drama de los niños en la guerra. Es imperativo que este tema sea abordado con seriedad y compromiso durante la campaña presidencial por todos los aspirantes a la primera magistratura.

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Además, se requiere la ejecución efectiva de las numerosas órdenes de captura pendientes contra los criminales que recurren al reclutamiento forzado. La Fiscalía General de la Nación, cuya titular Adriana Camargo anunció en noviembre pasado acciones concretas, debe tomar decisiones frente a las abundantes pruebas de la burla del criminal 'Calarcá' a los compromisos básicos de cualquier negociación de paz.

El compromiso fundamental de cesar el reclutamiento de menores de edad debe ser exigido y verificado rigurosamente. Colombia no puede permitirse continuar en esta penosa situación donde la infancia sigue siendo utilizada como moneda de cambio en los conflictos armados, mientras las instituciones parecen incapaces de proteger a los más vulnerables.