Identifican restos del padre Camilo Torres tras 60 años: hallazgo forense en Bucaramanga
Restos de Camilo Torres identificados tras 60 años en Bucaramanga

Tras seis décadas de incertidumbre, identifican restos del padre Camilo Torres

En un hecho histórico para la memoria del país, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) confirmó la identificación de los restos del sacerdote y guerrillero Camilo Torres Restrepo, casi 60 años después de su muerte en combate. El hallazgo culmina un extenso proceso de investigación humanitaria iniciado en 2019 que combinó análisis históricos, antropológicos y forenses de alta complejidad.

Un camino forense lleno de obstáculos

El subdirector Técnico Forense de la UBPD, Julián Arias Quintero, explicó a Noticias Colombia que la búsqueda comenzó formalmente cuando el padre Javier Giraldo presentó la solicitud en 2019. "Se estableció que era de nuestra competencia comenzar la búsqueda del padre Camilo Torres", afirmó Arias Quintero, destacando el carácter humanitario y extrajudicial del proceso.

La investigación inicial recopiló testimonios de testigos, documentos históricos y declaraciones de militares de la época, construyendo gradualmente una hipótesis de localización. El 18 de mayo de 2024, tras años de trabajo, la UBPD emprendió una acción humanitaria de recuperación en una bóveda del pabellón militar del cementerio municipal de Campohermoso, en Bucaramanga.

La complejidad del hallazgo: restos mezclados

El descubrimiento presentó desafíos extraordinarios. Las estructuras óseas se encontraban en un cofre pequeño de menos de 60 centímetros, mezcladas con restos de al menos otras tres personas. "No solo había un cuerpo, sino que había representatividad de por lo menos otros tres cuerpos que no están completos", detalló el experto forense.

Inicialmente, el Instituto Nacional de Medicina Legal informó en 2025 que no se había obtenido un perfil genético compatible con Camilo Torres. Sin embargo, la UBPD solicitó nuevamente los restos y realizó análisis complementarios en sus Centros Integrales de Abordaje e Identificación Humana (CIAFIS).

Evidencias convergentes que confirmaron la identidad

El equipo interdisciplinario -compuesto por médicos, odontólogos, antropólogos y asistentes forenses- realizó reasociaciones de estructuras basadas en coloración, daño tafonómico, edad, robustez ósea y mediciones. Entre los hallazgos clave se encontraron:

  • Fracturas compatibles con heridas de bala en la escápula izquierda y la región pélvica
  • Correspondencia con un acta de levantamiento histórica que describía traumas por proyectil de arma de fuego
  • Registro notarial de la muerte encontrado en Bucaramanga
  • Análisis genéticos que, aunque parciales, aportaron elementos adicionales

"Todas las líneas de evidencia coincidían sin inconsistencias", enfatizó Arias Quintero. "Cuando nos dimos cuenta de que no teníamos inconsistencia en estas líneas de evidencia, pudimos decir que estábamos ante el cuerpo de Camilo Torres".

El cuerpo más representativo entre los restos mezclados

De los mínimos tres individuos representados en los restos, el cuerpo atribuido a Camilo Torres presentaba la mayor representatividad de estructuras, incluyendo huesos largos como fémur, tibia, peroné, húmero y cúbito. Sin embargo, no se pudo confirmar la presencia del cráneo entre los elementos asociados con certeza al sacerdote.

"Esto nos habla de una disposición secundaria, un segundo enterramiento", explicó el forense, indicando que el lugar del hallazgo no fue el sitio original de inhumación. La investigación sugiere que Torres fue enterrado inicialmente en otro lugar antes de ser trasladado a la bóveda de Bucaramanga.

Próximos pasos y significado histórico

La UBPD ahora enfrenta la tarea de investigar la identidad de los otros individuos cuyos restos se encontraron mezclados con los de Camilo Torres. "Estamos tras la pista también de esos otros cuerpos que están allí representados", señaló Arias Quintero, recordando que según la información histórica, el sacerdote falleció junto con otras personas durante el enfrentamiento.

El proceso de identificación contó con muestras genéticas de los padres de Camilo Torres, Isabel Restrepo y Calipso Torres, siendo estas últimas particularmente determinantes en el proceso. Las muestras de la madre se tomaron en Cuba, donde sus restos se encuentran en avanzado estado de degradación.

Para los investigadores, no existió una "prueba reina" única, sino la convergencia de múltiples líneas de evidencia que, en su conjunto, permitieron la identificación fehaciente. "Fue identificado de manera integral por varias disciplinas", concluyó el subdirector forense, marcando un hito en los procesos de búsqueda de personas desaparecidas en el conflicto armado colombiano.