La revelación del último video grabado por la subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño ha intensificado las dudas y el impacto alrededor de su muerte en la estación de Policía de Providencia. La oficial, de 35 años y comandante del lugar, fue hallada sin vida con un impacto de bala dentro de su habitación, en un caso que hoy es objeto de investigación y que ha despertado cuestionamientos sobre un posible acoso laboral previo.
Video clave en caso de subteniente Marciales: recorrido en estación aumenta interrogantes sobre su muerte
El video, que comenzó a circular en las últimas horas, muestra a la uniformada recorriendo las instalaciones de la estación. En el clip se observa cómo graba las oficinas, sube unas escaleras hacia su residencia y, en un tono tranquilo, incluso agradece a Dios. En el fondo aparece otro uniformado apoyado en un sofá, mientras la subteniente continúa su recorrido. Estas imágenes, lejos de aclarar lo sucedido, han generado más interrogantes sobre sus últimos momentos con vida.
Investigación oficial y acompañamiento familiar
Frente a estos hechos, la Policía Nacional de Colombia anunció desde Bogotá la apertura de una indagación previa a través de la Inspección General y la Justicia Penal Militar. “Desde el momento que se tuvo conocimiento del hecho, se activaron de manera inmediata los actos urgentes en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y el Instituto Nacional de Medicina Legal… para determinar, con total rigor técnico y científico, las circunstancias de lo ocurrido”, informó la institución.
Asimismo, la Policía aseguró que se está brindando acompañamiento integral a la familia, radicada en Barranquilla, y reiteró su compromiso con la transparencia. “Ninguna hipótesis será descartada ni validada sin el soporte probatorio correspondiente”, indicó, enfatizando que el proceso se adelantará con objetividad y respeto por el debido proceso.
Familia rechaza versión de suicidio y exige investigación por homicidio
Sin embargo, la familia de la subteniente ha sido enfática en rechazar la versión de un suicidio y ha pedido que el caso sea investigado como un posible homicidio. Sus allegados sostienen que la oficial tenía planes de regresar a Barranquilla y continuar compartiendo con sus seres queridos. “Estamos pidiendo la información, porque no nos han dado todavía reportes de Medicina Legal… eso nos deja un sinsabor, porque no es el actuar de mi hermana”, expresó su hermana, Leydis Marciales, quien ha insistido en la necesidad de transparencia en la investigación.
Trayectoria y denuncias de acoso laboral
La historia de Marciales refleja una trayectoria de esfuerzo dentro de la institución. Ingresó como patrullera y, con créditos del Icetex, logró ascender al grado de subteniente tras 16 años de servicio. Era reconocida por su compromiso con la comunidad. Desde hacía un año se encontraba en San Andrés y, cuatro meses atrás, fue trasladada a Providencia como comandante de estación.
No obstante, según los testimonios de su familia, fue en ese nuevo destino donde comenzaron los problemas. La subteniente habría denunciado un caso de acoso laboral por parte de un superior, identificado por sus allegados como el teniente Daniel Felipe Guzmán Medina. “Sabíamos del acoso laboral que estaba viviendo desde hace 4 meses. Ella en vida había reportado ese acoso y tampoco le habían dado respuesta”, afirmaron a Noticias Caracol.
De acuerdo con estas versiones, la oficial habría recopilado pruebas como videos, chats y llamadas para sustentar su denuncia de persecución laboral, y el oficial señalado la habría desautorizado y hostigado incluso frente a otros uniformados. “Ella informó lo que estaba pasando, pero el hostigamiento continuó, incluso delante de turistas y compañeros”, relataron allegados.
Advertencia previa y proceso por acoso laboral
Uno de los elementos más sensibles del caso es una advertencia que Marciales habría dejado antes de su muerte. “Si algo me pasa, deben hablar con él”, habría manifestado, una frase que hoy cobra relevancia y que refuerza las sospechas de su familia.
El proceso por acoso laboral ya había sido iniciado. La subteniente recibió días de incapacidad y posteriormente un descanso, tiempo en el que viajó a Barranquilla para estar con su familia. Sin embargo, el 24 de abril regresó a Providencia para retomar sus funciones, sin haber obtenido una respuesta de fondo a su denuncia.
“Ella tenía muchos planes, no creemos que haya sido una decisión propia… queremos que se investigue a fondo y se esclarezca la verdad”, insistieron sus familiares, quienes reclaman resultados concretos.
Postura de la Policía y debate sobre acoso laboral
Por su parte, la Policía reiteró su política de cero tolerancia frente a conductas que afecten la integridad de sus integrantes. “La Policía Nacional continuará brindando toda la colaboración necesaria a las autoridades judiciales… con el propósito de esclarecer este lamentable hecho y garantizar verdad y justicia”, puntualizó.
El caso también reabre el debate sobre el acoso laboral en Colombia, regulado por la Ley 1010 de 2006, y la necesidad de que las denuncias sean atendidas con eficacia para evitar consecuencias irreparables. Expertos señalan la importancia de recopilar pruebas y acudir a las instancias correspondientes cuando no hay respuestas oportunas.
Mientras avanzan las investigaciones, la muerte de la subteniente Marciales y la aparición de su último video dejan más preguntas que respuestas. Su caso se convierte en un símbolo de la urgencia de garantizar entornos laborales seguros y de asegurar que las denuncias dentro de las instituciones no queden sin respuesta.



