Zoe, la perrita atropellada en Leticia, lucha por su vida tras graves fracturas
En la ciudad de Leticia, ubicada en el departamento del Amazonas, una familia se encuentra en una carrera contra el tiempo para salvar la vida de Zoe, una perrita que sufrió un atropello el pasado 30 de enero. El accidente le provocó fracturas graves en la cadera y en una de sus patas delanteras, dejándola en una situación crítica que requiere intervención médica inmediata.
El accidente y la falta de responsabilidad
Según los relatos de la familia, la persona señalada como responsable del atropello, quien al parecer es un trabajador del aeropuerto de la región, no ha asumido los gastos veterinarios ni ha brindado ningún tipo de apoyo tras el incidente. Esta omisión ha complicado aún más la situación, dejando a Zoe y a sus dueños en una posición de vulnerabilidad económica.
Tras el accidente, Zoe fue trasladada de inmediato a una clínica veterinaria para su valoración. Los exámenes médicos arrojaron un diagnóstico parcialmente alentador: ninguno de sus órganos vitales resultó comprometido y se encuentra estable. “Está con ganas de vivir”, aseguran sus dueños, destacando la fortaleza y el espíritu de lucha de la perrita.
La urgencia de una cirugía especializada
Sin embargo, la estabilidad de Zoe es temporal. Los veterinarios han sido claros al señalar que necesita con urgencia una cirugía especializada para corregir las fracturas y permitirle volver a caminar. Esta intervención no solo es crucial para su movilidad, sino que representa su única oportunidad de supervivencia a largo plazo.
El principal obstáculo es el costo económico del procedimiento. La clínica ha advertido que, de no reunir el dinero necesario en los próximos días, no podrá continuar con la hospitalización de Zoe, lo que pondría en riesgo inminente su vida. “No queremos que Zoe muera por falta de recursos. Ella puede salvarse”, expresan con angustia los miembros de la familia, quienes han iniciado una campaña solidaria para recaudar fondos.
Campaña de recaudación y llamado a la solidaridad
La familia está recibiendo aportes a través del número de teléfono 310 582 5492 y también solicita apoyo compartiendo la información en redes sociales para ampliar el alcance de la campaña. “Cualquier ayuda, por pequeña que sea, suma”, insisten, haciendo un llamado a la comunidad para que se una a este esfuerzo colectivo.
Además de la recaudación, los ciudadanos involucrados en el caso piden mayor responsabilidad frente al cuidado de los animales. Recuerdan que el abandono o la omisión de ayuda ante un accidente pueden tener consecuencias legales, subrayando la importancia de actuar con empatía y compromiso hacia las mascotas.
La historia de Zoe no solo resalta la vulnerabilidad de los animales en situaciones de accidente, sino también la necesidad de mecanismos de apoyo más robustos para casos de emergencia veterinaria. Mientras la familia espera milagros, cada contribución se convierte en un paso más hacia la esperanza de ver a Zoe recuperada y caminando nuevamente.



