Antioquia enfrenta aumento alarmante de feminicidios en 2026
En los primeros meses de 2026, el departamento de Antioquia ha registrado 14 presuntos feminicidios, una cifra que supera los 12 casos reportados en el mismo periodo de 2025. Esta situación mantiene a Antioquia entre las regiones con mayores índices de violencia letal contra mujeres en Colombia, luego de ocupar el tercer lugar nacional el año pasado.
Casos que conmocionan al departamento
El año comenzó con el hallazgo del cuerpo sin vida de Natalia Lezcano Patiño en el barrio Montesol, donde también se encontraba su pareja, William Cardona Avendaño, señalado como presunto responsable. Poco después, la comunidad recibió la noticia del asesinato de Yuliza Orozco, una mujer trans reconocida en su entorno que había sido reportada como desaparecida.
Posteriormente, se sumó el caso de Luisa Fernanda Hernández Montiel, una adolescente de 17 años cuyo cuerpo fue encontrado cerca de Santa Fe de Antioquia. Entre los hechos más recientes destaca el feminicidio de Nelly Tuberquia Cano en el municipio de Peque, crimen que provocó manifestaciones ciudadanas con velas para exigir justicia ante el aumento de violencias basadas en género.
Perfil de las víctimas y patrones comunes
Entre las otras víctimas figuran:
- Marina Fernanda Saldarriaga
- María Consuelo Vélez Montoya
- Laura Camila Olaya Toro
- Liliana María Jiménez
- Luisa María Mejía Mosquera
- Ariemy Valentina Quintero Paz
- Jennifer Pérez Gutiérrez
Se trata de mujeres de distintas edades, principalmente de la clase trabajadora. En varios casos, las investigaciones señalan a parejas o exparejas como presuntos responsables, mientras en otros las víctimas fueron atacadas en espacios públicos o sus cuerpos aparecieron en vías. Todos los procesos continúan en etapa de investigación.
Análisis de las causas estructurales
"Observamos un pico que se presentó en los primeros días de enero que, sin duda, se soporta en una problemática estructural. La violencia contra las mujeres no solamente es un síntoma de las desigualdades, sino una forma de perpetuarlas a través de ejercicios de dominación", explica Carolina Lopera Tobón, secretaria de las Mujeres de Antioquia.
La funcionaria detalla que, aunque varios casos encajan en la categoría de feminicidio íntimo, Antioquia también registra asesinatos de mujeres asociados a estructuras criminales, disputas entre organizaciones ilegales y economías ilícitas.
Factores agravantes en el territorio antioqueño
Carol Rojas Garzón, coordinadora del Observatorio Colombiano de Feminicidios de Republicanas Populares, identifica particularidades que empeoran el panorama:
- La extensión territorial del departamento
- La presencia de grupos armados
- Disputas por el control territorial
- Sexismo persistente en la cultura local
"Históricamente, este departamento ha tenido grandes expresiones de militarización y también tenemos un sistema patriarcal profundamente arraigado en ideas conservadoras, que se activa en este tipo de violencias", señala Rojas.
Patrones recurrentes y mensajes sociales
La mayoría de estos crímenes se cometen con armas de fuego y, en varios casos, los cuerpos son encontrados en espacios públicos como forma de exhibir letalidad y enviar mensajes de control. Rojas explica que dentro de algunas bandas criminales se repiten dinámicas donde el asesinato de mujeres, incluidas parejas de integrantes, se utiliza para enviar advertencias a grupos rivales.
"Cuando estamos hablando sobre la militarización, generalmente ocurren en espacios públicos. Pero no quiere decir que en las casas no esté sucediendo, sigue sucediendo cuando los hombres ejercen control sobre su compañera o hija", agrega la experta.
Respuesta institucional y desafíos
Frente a este panorama, la Gobernación de Antioquia incrementó a más de $14 mil millones el presupuesto destinado a fortalecer mecanismos de atención, protección y prevención de violencias contra mujeres, lo que representa un aumento del 43% frente a 2025.
Sin embargo, la impunidad aparece como factor clave. "La impunidad frente a la crueldad comunica que no somos dueñas de nosotras mismas, sino que le pertenecemos a un patrón, a un marido, a una banda o a alguien más", afirma Rojas, destacando cómo esta situación se perpetúa por condiciones económicas profundamente desiguales.
Aunque los asesinatos de mujeres en Antioquia mostraron reducción en 2025 con 108 casos (el balance más bajo en siete años según el secretario de Seguridad Luis Martínez), la violencia de género sigue siendo una realidad persistente que exige acciones urgentes y coordinadas entre instituciones y sociedad civil.



