La muerte de siete gatos y el estado crítico de otros tres desató una fuerte polémica en el municipio de Puerto Berrío, Antioquia, luego de una jornada de esterilización de perros y gatos realizada por una universidad privada. De acuerdo con la denuncia del alcalde del municipio, la jornada no habría cumplido con las condiciones necesarias de salud ni con los protocolos adecuados para procedimientos quirúrgicos en mascotas. Además, aseguró que quienes realizaron las intervenciones serían estudiantes y no veterinarios profesionales, situación que aumentó la preocupación entre la comunidad.
¿Qué denunció el alcalde sobre la jornada de esterilización en Puerto Berrío?
El mandatario local afirmó que las irregularidades quedaron evidenciadas en fotografías y en los testimonios de las personas que llevaron a sus animales a la campaña. Según sus declaraciones, algunos de los gatos intervenidos fallecieron después de los procedimientos y otros permanecen graves tras presentar complicaciones. “Los gaticos y los perritos son seres sintientes que merecen respeto e integridad. Y quien vaya a intervenir quirúrgicamente tiene que ser un veterinario, no un auxiliar”, expresó el alcalde al referirse a la situación que hoy genera indignación en Puerto Berrío. Aunque algunas mascotas lograron recuperarse tras la jornada, los propietarios afectados cuestionan la manera en la que se realizaron las esterilizaciones. Varias personas señalaron que acudieron a la campaña porque los procedimientos estaban siendo ofrecidos gratuitamente.
¿Qué respondió la universidad señalada por la muerte de los gatos?
Antes de conocerse las denuncias por la muerte de los animales, la universidad encargada de la jornada había informado en redes sociales que la actividad se había desarrollado con éxito. Sin embargo, después de las críticas y los reportes sobre las afectaciones en las mascotas, la institución emitió un comunicado en el que rechazó las declaraciones del alcalde. En ese pronunciamiento, la universidad no se refirió directamente a la muerte de los siete gatos ni al estado de los otros animales afectados, sino a sus procesos educativos y administrativos, lo que aumentó los cuestionamientos. La comunidad exige respuestas y acciones legales contra los responsables, mientras las autoridades locales investigan lo sucedido para determinar si hubo negligencia o mala praxis profesional.



