El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto en julio de 2025, se ha convertido en el tercer objeto de este tipo confirmado en ingresar al sistema solar. Su estudio, realizado con el telescopio espacial James Webb, ha revelado una composición química sin precedentes, con niveles de deuterio (hidrógeno pesado) aproximadamente 30 veces superiores a los encontrados en cometas del sistema solar.
Un viaje a más de 210.000 km/h
Según la Agencia Espacial Europea (ESA), los cometas interestelares como 3I/ATLAS ofrecen pistas sobre la formación de sistemas planetarios más allá del Sol. El cometa viajaba a más de 210.000 kilómetros por hora, sin representar ninguna amenaza para la Tierra. A mediados de diciembre de 2025, se encontraba a unos 274 millones de kilómetros de nuestro planeta, más de 700 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.
Observaciones del James Webb
A finales de 2025, cuando el cometa comenzó a alejarse del Sol, los astrónomos dirigieron el telescopio James Webb hacia él para obtener mediciones detalladas de su composición química. El cometa, recién calentado tras su máximo acercamiento al Sol, presentaba una brillante coma de gas, ideal para la observación. El instrumento NIRSpec (Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano) del Webb capturó datos sobre las proporciones químicas de carbono y deuterio, que no se encuentran en los cometas del sistema solar.
Resultados sorprendentes
Los hallazgos, publicados en la revista Nature, sorprendieron a los investigadores. “Esta fue una oportunidad única para estudiar un objeto antiguo de una galaxia distante, probablemente anterior a nuestro Sol y sistema solar”, afirmó Martin Cordiner, astroquímico del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA y autor principal del estudio. La alta abundancia de deuterio implica que 3I/ATLAS pudo originarse en un sistema muy frío, mucho antes que nuestra galaxia.
Según la NASA, durante su formación, el material que se incorporó a 3I/ATLAS probablemente estuvo expuesto a abundante radiación, pero no a un calor prolongado que hubiera reprocesado su hielo de “agua pesada”. El equipo estima que el cometa podría haberse formado hace entre 10.000 y 12.000 millones de años, durante el “mediodía cósmico” del universo, cuando la formación estelar estaba en su apogeo. Su joven sistema de origen probablemente se encontraba inmerso en una nube relativamente fría y densa.
Contexto de los cometas interestelares
3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar confirmado que entra en nuestro sistema solar, después de 1I/ʻOumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Estos cuerpos ofrecen una ventana temporal limitada para estudiar la composición de otros sistemas estelares.



