La misión Quesst de la NASA ha alcanzado un nuevo hito en la investigación para lograr vuelos supersónicos silenciosos. El jet experimental X-59 voló muy por encima de la velocidad del sonido y se comportó exactamente como los investigadores esperaban. El objetivo del proyecto es desarrollar una aeronave capaz de superar la barrera del sonido sin generar ondas de ruido que perturben a las comunidades en tierra.
Primeras pruebas y récords
Las pruebas de recolección de datos comenzaron en 2018, junto con el diseño y la construcción del X-59. Ahora, en sus primeros vuelos de prueba, el avión ha roto dos récords en rápida sucesión. El 8 de junio alcanzó una velocidad de 1,1 Mach. Mach es la unidad que usa la NASA para medir la velocidad del sonido, pero este valor varía según la altitud y la composición de la atmósfera. Aunque la referencia común es de 1.235 km/h, la velocidad real puede ser menor a gran altitud. En esa primera prueba, a 1,1 Mach, el X-59 voló a 1.140 km/h a 13.200 metros de altitud.
Poco después, el 12 de junio, el avión rompió su propio récord al alcanzar 1,4 Mach a 16.700 metros, lo que equivale aproximadamente a 1.480 km/h, según la NASA. Estas condiciones son las previstas para las misiones futuras del X-59, lo que confirma su funcionalidad en los escenarios planteados por la misión Quesst.
Próximos pasos
El trabajo continúa. Se espera que el X-59 realice más vuelos de prueba en los próximos meses hasta llegar a la prueba definitiva: sobrevolar comunidades en Estados Unidos para medir su objetivo principal: vuelos supersónicos silenciosos. La NASA explicó que, aunque el X-59 fue diseñado para volar a velocidad supersónica sin producir un fuerte estampido sónico, en estos primeros vuelos ha sido acompañado por un avión de investigación F-15, un supersónico tradicional que genera estampidos que enmascaran cualquier ruido del X-59. Por lo tanto, aún no se ha evaluado la generación de ruido de la aeronave.
En los próximos vuelos, el F-15 llevará una sonda para comenzar a medir la onda de ruido del X-59. La NASA continúa avanzando hacia el objetivo de vuelos supersónicos silenciosos que no perturben a las comunidades.



