El incremento de las obligaciones financieras de los hogares colombianos y la presión que aún representan sobre el gasto familiar han impulsado el crecimiento de modelos alternativos de negociación de deuda en el país. En este contexto, la fintech FinUp ha consolidado una operación enfocada en personas naturales con dificultades para cumplir sus obligaciones crediticias, mediante un esquema de negociación que permite liquidar deudas con descuentos de hasta el 70%, sin otorgar nuevos créditos.
Contexto financiero de los hogares colombianos
De acuerdo con el Reporte de Estabilidad Financiera del Banco de la República del primer trimestre de 2025, los hogares colombianos destinan en promedio el 23,6% de su gasto al pago de créditos, con registros que llegaron al 35% en febrero de ese año. A su vez, la Superintendencia Financiera reportó una cartera total de 763 billones de pesos a diciembre de 2025 y una reducción anual real del 16,4% en la cartera vencida, en medio de un proceso de normalización del mercado crediticio.
Un modelo centrado en la negociación
Fabiana Ariza Serrano, cofundadora y directora de mercadeo de FinUp, identificó en ese escenario un segmento de usuarios que, pese a mantener voluntad de pago, no encontraba alternativas distintas a la adquisición de nuevas obligaciones financieras. La compañía fue creada bajo un modelo que combina herramientas tecnológicas, acompañamiento humano y negociación con acreedores.
“En Colombia, el acceso al crédito formal ha crecido — más del 96% de los adultos tiene al menos un producto financiero, según la Superfinanciera. Pero eso no resolvió el problema del sobreendeudamiento. Identificamos un segmento desatendido: personas con obligaciones activas que necesitan una salida estructurada, no más financiamiento. Ahí está el negocio de FinUp, y ahí está el impacto real”, señaló Ariza.
Estrategia comercial y proceso de negociación
La estrategia comercial de la fintech se concentra en la captación de usuarios con capacidad de pago parcial y obligaciones que se volvieron difíciles de asumir bajo las condiciones iniciales pactadas con entidades financieras o acreedores. El proceso incluye análisis individualizados sobre tipo de deuda, historial crediticio, tiempo de mora y capacidad real de pago del cliente.
Según la empresa, cada negociación se estructura de manera independiente para definir descuentos viables y planes de pago sostenibles. La compañía sostiene que la personalización del análisis es una condición necesaria para lograr acuerdos de liquidación efectivos y reducir el abandono de los procesos.
Expansión en el ecosistema fintech
FinUp opera en un segmento distinto al de buena parte de las fintech colombianas, cuya actividad principal se concentra en crédito digital, pagos o inversión. La empresa orientó su operación hacia la transformación financiera de usuarios endeudados y la posterior reincorporación de esos clientes al sistema financiero formal.
“Nuestro cliente es una persona con capacidad de pago parcial y una obligación que, en las condiciones originales, se volvió inmanejable. Lo que FinUp le ofrece es claridad: un diagnóstico real de su situación, un plan de pago estructurado y una negociación concreta con el acreedor para la liquidación de sus deudas. El resultado es una deuda liquidada, no diferida”, afirmó Ariza.
Plataforma de educación financiera y expansión geográfica
La compañía complementó su operación con una plataforma de educación financiera denominada Academia FinUp y con un sistema interno de scoring para procesos de rebancarización. También prevé habilitar líneas de crédito dirigidas a usuarios que avancen de manera satisfactoria en sus programas de pago.
Actualmente, la fintech tiene presencia en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. La empresa inició además una etapa de expansión internacional, apoyada en el crecimiento de su base de usuarios y en el volumen de cartera gestionada.



