La empresa estadounidense Campus Guardian Angel ha comenzado a desarrollar sistemas de drones de respuesta rápida para intervenir en posibles tiroteos escolares. Esta tecnología, inspirada en el uso de drones de pilotaje en la guerra de Ucrania, está diseñada para actuar en cuestión de segundos antes de la llegada de la policía.
Origen de la iniciativa
La iniciativa surge por la persistente preocupación por los ataques armados en centros educativos de Estados Unidos. Según explicó a AFP Khristof Oborski, director de operaciones tácticas de la compañía, la idea nació después de observar la efectividad de drones utilizados en escenarios de combate. “Nuestro director ejecutivo observó lo eficaces que resultaban los drones de pilotaje en primera persona en el campo de batalla en Ucrania”, afirmó.
El sistema busca responder a los tiroteos en campus educativos, que solo en 2025 registraron 233 incidentes con armas de fuego en escuelas y universidades del país, de acuerdo con cifras citadas del portal IntelliSee.
Funcionamiento de los drones
La tecnología propuesta por Campus Guardian Angel funciona a partir de una infraestructura instalada dentro y fuera de las instituciones educativas. Antes de activar el sistema, la empresa realiza un mapeo tridimensional de la escuela para definir rutas de desplazamiento y puntos estratégicos. Los drones permanecen dentro de pequeños hangares y son organizados en escuadrones de tres equipos. Cuando un maestro o funcionario activa una alarma desde su celular, los dispositivos despegan y son pilotados remotamente por operadores humanos desde una central de emergencias ubicada en Austin, Texas. “La idea es que lleguen al sospechoso en 15 segundos”, explicó Oborski.
Cada dron pesa menos de un kilo, mide aproximadamente 25 centímetros y puede impactar objetivos a velocidades de hasta 65 kilómetros por hora. Además, cuentan con sistemas de audio bidireccional que permiten a los operadores comunicarse directamente con el sospechoso. “Baja el arma; no queremos que te suceda nada”, es una de las instrucciones que los pilotos pueden transmitir durante una intervención. La compañía asegura que el nivel de respuesta depende del comportamiento del atacante. Si la presencia del dron es suficiente para contener la situación, los operadores permanecen monitoreando el lugar y coordinando con las autoridades.
Sin embargo, si el sospechoso continúa atacando activamente a estudiantes o profesores, el sistema contempla otras medidas. “Procedemos directamente a emplear impactos cinéticos o a utilizar nuestro gel de pimienta no letal contra el sospechoso”, detalló Oborski.
Ucrania, drones y seguridad escolar en Estados Unidos
Para los desarrolladores, el proyecto muestra cómo tecnologías se trasladan hacia escenarios civiles y de seguridad pública. La empresa afirma que los drones utilizados en escuelas son fabricados en Estados Unidos y funcionan mediante contratos anuales cuyo costo depende del tamaño de cada institución educativa y del número de edificios que deban cubrirse. Actualmente existen planes piloto en algunas escuelas de Florida y Georgia financiados con fondos públicos. En Houston, Texas, padres de familia también evalúan asumir los costos para implementar el sistema.
El debate sobre seguridad escolar sigue siendo especialmente sensible en Estados Unidos, donde tragedias recientes continúan marcando la discusión pública. AFP recuerda el caso ocurrido en mayo de 2022 en Uvalde, Texas, cuando un atacante asesinó a 19 alumnos y dos maestras antes de ser reducido 77 minutos después del inicio del ataque. Frente a ese escenario, los impulsores del proyecto consideran que los drones podrían convertirse en una primera línea de defensa mientras llegan las fuerzas de seguridad. “El escenario ideal sería instalar este sistema en todas y cada una de las escuelas de Estados Unidos y no tener que utilizarlo jamás”, afirmó Bill King, exSEAL y cofundador de Campus Guardian Angel.
Los “nerds” que pilotan drones contra tiradores activos
Uno de los aspectos que más preguntas genera alrededor del sistema es el uso de inteligencia artificial. Sin embargo, la empresa insiste en que los drones no operan de manera autónoma. “La respuesta es ‘No’. Y eso hace que la gente se sienta mejor”, dijo King sobre el uso de IA. Los pilotos son operadores humanos que trabajan en equipos de cuatro personas por escuadrón. Tres controlan los drones y un cuarto mantiene contacto con la policía y actúa como respaldo operativo. Muchos de ellos provienen de competencias profesionales de drones y se identifican más con el mundo de los videojuegos que con perfiles militares tradicionales.
“Desempeñar el papel de ‘nerd’ tras bastidores (...) resulta sumamente gratificante”, explicó Alex Campbell, piloto de drones de 30 años, para quien el objetivo principal es ayudar a reducir el riesgo tanto para estudiantes como para policías. “Es gratificante saber que puedes ayudar a los agentes a cumplir con su labor, a regresar a casa sanos y salvos, y a garantizar que todos esos niños también regresen a sus hogares a salvo”, sostuvo.



