Histórico eclipse solar para tripulación lunar de Artemis II
Los cuatro tripulantes de la misión Artemis II tendrán el privilegio único de observar un eclipse solar total durante aproximadamente 53 minutos desde el lado oculto de la Luna, un fenómeno que será completamente invisible para los habitantes de la Tierra. Este evento astronómico extraordinario ocurrirá mientras la nave Orión alcance su punto más distante de nuestro planeta, estableciendo un nuevo récord en la exploración espacial humana.
Un espectáculo celestial sin precedentes
Según informó la NASA, el eclipse solar comenzará durante la madrugada del martes 7 de abril y será siete veces más duradero que cualquier eclipse observado desde la superficie terrestre. Este fenómeno natural se producirá aproximadamente 90 minutos después de que la nave espacial alcance su máxima distancia de la Tierra: cerca de 253.000 millas, superando en 4.000 millas el récord establecido por la misión Apolo en abril de 1970.
"Desde la perspectiva de la nave, el Sol pasará detrás de la Luna, creando un eclipse solar. Desde este punto de vista único, el eclipse durará aproximadamente 53 minutos, y luego verán el 'amanecer', cuando el Sol vuelva a aparecer por el otro lado de la Luna", explicó Kelsey Young, jefe de operaciones científicas de vuelo de Artemis.
La tripulación histórica
Los astronautas Christina Koch, Victor Glover, Jeremy Hansen y Reid Wiseman están haciendo historia al marcar el regreso humano a la órbita lunar después de más de cincuenta años. Además del eclipse solar, la tripulación podrá presenciar otros fenómenos únicos:
- La puesta de la Tierra, cuando nuestro planeta desaparezca detrás del lado oculto de la Luna
- El espectacular "Earthrise" o amanecer de la Tierra cuando reaparezca al otro lado
- Características lunares nunca antes vistas por ojos humanos
Objetivos científicos durante el sobrevuelo
Durante su paso por la cara oculta de la Luna, los astronautas dedicarán aproximadamente una hora a cumplir una decena de objetivos científicos basados en preguntas clave de la ciencia lunar y planetaria. La NASA ha preparado un plan de observación detallado que la tripulación seguirá durante su travesía.
"Hemos incluido indicaciones para que describan las características que puedan ver en la corona solar, lo que puede ayudar a los científicos a comprender mejor estos procesos, especialmente dada la perspectiva única que tendrá la tripulación", agregó Young.
La ventaja de la observación humana
Según los expertos de la NASA, los ojos humanos poseen capacidades especiales para detectar matices de color y tonalidades que las cámaras de sondas robóticas frecuentemente pasan por alto. Como ejemplo histórico, mencionaron a los astronautas del Apolo 17, quienes identificaron regolito de color naranja en la Luna, revelando que la actividad volcánica había ocurrido más recientemente de lo que se pensaba anteriormente.
Young destacó que la agencia espacial espera que la tripulación se tome el tiempo necesario durante el sobrevuelo para que sus ojos se adapten y puedan identificar esos matices sutiles de color, particularmente en regiones del lado oculto lunar que nunca han sido observadas directamente por seres humanos.
Preparación para futuras misiones
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, enfatizó la importancia crítica de esta misión para el futuro del programa Artemis: "Aprender todo lo posible sobre Orion es de importancia crítica, porque 'Artemis III' está a un año de distancia. Ahí es donde vamos a probar esta misma nave junto con los módulos de alunizaje lunar".
Los conocimientos obtenidos durante Artemis II servirán para informar y preparar misiones posteriores, especialmente Artemis III y Artemis IV, esta última destinada a colocar nuevamente astronautas en la superficie lunar después de décadas de ausencia humana.
El viaje de regreso
Tras un viaje de diez días que comenzó el pasado miércoles desde Florida, los cuatro astronautas de Artemis II tienen previsto llegar a la costa de San Diego el próximo viernes. Aunque no alunizarán en esta misión, su cápsula Orión completará su travesía zambulléndose en el mar, marcando el final de una expedición histórica que abre nuevas perspectivas para la exploración lunar y más allá.



