Éxito en el despegue de Artemis 2 desde el Centro Espacial Kennedy
Después de una prolongada espera y meticulosos preparativos, la NASA finalmente logró el lanzamiento de la histórica misión Artemis 2. El imponente cohete SLS (Space Launch System) junto con la cápsula Orion despegaron desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, transportando a los cuatro astronautas seleccionados para esta trascendental misión de diez días alrededor de la Luna.
Preparativos minuciosos desde el amanecer
La jornada comenzó en las primeras horas con la autorización oficial para el llenado de los tanques de combustible. Los ingenieros del Centro Espacial Kennedy ejecutaron procedimientos críticos como el cambio de aire a nitrógeno gaseoso y la inertización de las cavidades, medidas esenciales para garantizar la seguridad máxima de la tripulación y la integridad estructural del cohete.
Dos horas más tarde, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), iniciaron formalmente su día de lanzamiento con una llamada que marcaba el comienzo de sus preparativos finales para Artemis II.
Rituales y protocolos previos al despegue
Aproximadamente a las 12:40 p.m. hora local, la tripulación recibió una sesión informativa meteorológica final, información vital considerando que incluso variaciones mínimas podían influir en las decisiones de la cuenta regresiva y la dinámica del vuelo. Posteriormente, se dirigieron al Edificio de Operaciones y Verificación Neil A. Armstrong para alistar sus trajes espaciales personalizados.
Un equipo especializado en trajes espaciales asistió a los astronautas con el Sistema de Supervivencia para la Tripulación Orion, diseñado específicamente para ofrecer movilidad óptima, comodidad y máxima protección durante las fases más dinámicas de la misión.
En la tarde, antes de dirigirse al punto de encuentro final, la tripulación mantuvo una tradición espacial: una partida de cartas. Según la costumbre de la NASA, las tripulaciones juegan hasta que el comandante pierde, simbolizando la liberación de la mala suerte y atrayendo la fortuna para la misión. En esta ocasión, el comandante Reid Wiseman cumplió con este ritual.
Comprobaciones finales y resolución de inconvenientes
A las 2:31 p.m. hora local, los astronautas abordaron la nave espacial para realizar comprobaciones de comunicación y confirmar los enlaces de voz con el centro de control de la misión y los sistemas internos. El proceso transcurrió sin contratiempos hasta aproximadamente las 5:00 p.m., cuando el Centro de Pruebas del Este detectó un problema en la comunicación con el sistema de terminación de vuelo.
Afortunadamente, los ingenieros resolvieron esta situación crítica en cuestión de minutos, permitiendo que la misión continuara según lo programado. Finalmente, a las 5:57 p.m., el equipo de apoyo completó sus últimas tareas y abandonó el Complejo de Lanzamiento 39B.
Tras horas de trabajo minucioso que incluyeron la asistencia en la colocación de trajes espaciales, el cierre hermético de las escotillas y las verificaciones críticas de la nave, el equipo salió de la Sala Blanca, dejando la cápsula Orion completamente sellada y preparada para su viaje histórico hacia la Luna.



