Baja inversión en I+D frena innovación en América Latina, según Cepal y OEP
Baja inversión en I+D frena innovación en Latinoamérica

Un nuevo informe elaborado conjuntamente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Oficina Europea de Patentes (OEP) ha encendido las alarmas sobre el estado de la innovación en nueve países de la región, entre ellos Colombia. El documento, titulado “Aprovechar la propiedad intelectual para el desarrollo: oportunidades y desafíos para América Latina y el Caribe”, fue presentado este miércoles durante una conferencia de alto nivel celebrada en Santiago de Chile, con la participación de autoridades, organismos internacionales y representantes de 17 países.

La región cede terreno en el mapa del conocimiento global

Uno de los datos más llamativos del informe revela que más del 85% de las solicitudes de patentes registradas en América Latina y el Caribe tienen origen en el exterior. Es decir, la región no solo consume tecnología producida en otros continentes, sino que tampoco logra retener los beneficios económicos derivados de la propiedad intelectual generada en su propio territorio. Según el documento, estas debilidades estructurales “limitan la capacidad de la región para capturar los beneficios de la innovación” e impulsar su desarrollo económico de manera sostenida.

El análisis abarca nueve economías: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México, Perú y Uruguay. En todas ellas se detectan patrones similares de baja inversión en investigación y desarrollo, concentrada principalmente en el sector público y académico, con escasa participación del sector privado como motor de innovación productiva.

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El empleo y las exportaciones también acusan el rezago

El informe no se limita a cifras de patentes. Sus hallazgos también muestran que las industrias manufactureras intensivas en propiedad intelectual generan el 12,4% del empleo formal manufacturero en la región y el 13% del valor agregado de ese mismo sector. Además, los trabajadores vinculados a estas industrias reciben salarios, en promedio, 32,1% superiores a los del resto del sector. Sin embargo, estas mismas industrias apenas explican el 9% de las exportaciones regionales y el 19% de las importaciones, una proporción que evidencia el bajo peso de la innovación en la inserción comercial internacional de la región.

José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, señaló que América Latina y el Caribe requiere “una conversación sobre propiedad intelectual más madura y conectada con el resto de las políticas de desarrollo productivo; menos centrada en el instrumento aislado y más atenta al ecosistema en que ese instrumento opera”. El funcionario subrayó que la propiedad intelectual puede contribuir al desarrollo, pero que su impacto será mayor cuando forme parte de políticas integrales orientadas a cerrar brechas tecnológicas, fortalecer capacidades domésticas y mejorar la posición de la región en actividades de mayor valor agregado.

Por su parte, Antonio Campinos, presidente de la OEP, advirtió que el impacto económico de la propiedad industrial depende del ecosistema de innovación en su conjunto y de los marcos normativos que lo respaldan. Campinos destacó que, si bien la región cuenta con talento científico valioso, es necesario fortalecer las habilidades de comercialización, la transferencia tecnológica y los vínculos entre la universidad y la industria, junto con políticas públicas eficaces y mayor cooperación internacional, para que la innovación se traduzca en valor sostenido a lo largo del tiempo.

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