¿Inteligencia artificial? Descartes y la imposibilidad de máquinas conscientes
Descartes y la imposibilidad de máquinas conscientes

La reflexión filosófica sobre la inteligencia artificial según Descartes

En un análisis profundo sobre la naturaleza de la inteligencia artificial, Benjamin Barney Caldas recurre a las palabras del filósofo René Descartes, quien hace cuatro siglos ya planteaba dudas fundamentales sobre la capacidad de las máquinas para emular la conciencia humana.

El argumento cartesiano sobre las limitaciones de las máquinas

Descartes, en su Discurso del método de 1637, argumentaba que aunque podemos concebir máquinas que emitan palabras e incluso reaccionen a estímulos físicos, no es concebible que puedan ordenar esas palabras de manera significativa para corresponderse con el significado de las cosas presentes, algo que incluso los seres humanos menos dotados pueden hacer.

El filósofo francés continuaba su razonamiento señalando que, aunque las máquinas podrían realizar muchas tareas igual o mejor que los humanos, inevitablemente fallarían en otras, revelando así que no actúan con conciencia sino por la disposición específica de sus órganos.

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La razón humana versus la programación mecánica

Según Descartes, la razón humana es un instrumento universal capaz de operar en todo tipo de situaciones, mientras que los órganos de una máquina deben tener una disposición particular para cada acción particular. De esto se desprende que es casi imposible que existan suficientes órganos en una máquina como para que actúe, frente a todas las ocurrencias de la vida, de la misma manera en que la razón nos hace actuar a nosotros.

Definiciones contemporáneas de inteligencia artificial y conciencia

Según la inteligencia artificial misma, esta se define como un campo de la informática que busca replicar capacidades cognitivas humanas mediante máquinas y algoritmos. A diferencia de los sistemas tradicionales, la IA moderna no solo sigue instrucciones, sino que puede razonar, analizar y planificar antes de responder.

Por otro lado, la conciencia es descrita como la capacidad humana de reconocerse a sí mismo, sus pensamientos y su entorno, integrando experiencias sensoriales, físicas y psicológicas. Implica el conocimiento interior del bien y del mal, siendo un fenómeno complejo que abarca funciones perceptivas, intelectuales y motoras.

Lo artificial versus lo natural

Según las definiciones actuales, lo artificial describe todo lo producido, fabricado o creado por el ser humano, en contraposición a lo natural. Se utiliza para imitar o sustituir elementos naturales, abarcando desde materiales sintetizados hasta conceptos como la propia inteligencia artificial.

La diferencia fundamental radica en el origen: lo natural proviene directamente de la naturaleza sin intervención humana significativa, mientras que lo artificial es fabricado por el ser humano utilizando materias primas naturales para satisfacer necesidades específicas.

El perfil del autor

Benjamin Barney Caldas es arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle. Ha sido docente en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, y en el Taller Internacional de Cartagena, de los Andes, y continúa siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño Isthmus en Panamá.

Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona, escribe en El País desde 1998, aportando reflexiones interdisciplinarias que conectan filosofía, arquitectura y tecnología.

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