La inteligencia artificial como mecanismo de control y la literatura como resistencia
En un diálogo revelador, dos voces fundamentales de la narrativa latinoamericana contemporánea –el mexicano Alberto Chimal y el peruano Daniel Collazos– confrontan sus perspectivas sobre el impacto cultural de la inteligencia artificial. Ambos autores, quienes recientemente han publicado colecciones de relatos donde la IA adquiere un protagonismo inquietante, coinciden en señalar que esta tecnología se ha convertido en una sofisticada herramienta de control social.
Visiones desde México y Perú
Alberto Chimal, reconocido como una de las voces más originales de la literatura mexicana actual, presenta en Las máquinas enfermas (2025) una visión que se distancia radicalmente del optimismo tecnológico predominante. Su enfoque se centra en las profundas implicaciones políticas, sociales y cognitivas de la inteligencia artificial, denunciándola como un instrumento de degradación mental y control oligárquico.
Por su parte, Daniel Collazos, figura destacada en los circuitos de literatura de terror, ciencia ficción y noir en Perú, explora en Ente (2025) los vínculos perturbadores entre la IA, el mundo corporativo y los mecanismos de vigilancia social. Aunque mantiene una postura más abierta hacia el uso instrumental de esta tecnología, comparte con Chimal la preocupación por sus efectos homogenizadores.
La IA como síntoma de patologías sociales
Alberto Chimal plantea una reflexión contundente: "Un poco de ambas cosas. Por un lado, está la habilidad tan humana de endiosar todo lo que nos rodea. Y por otro, un síntoma de un momento presente, en el cual una oligarquía tecnológica trata de acumular más dinero y para ello aprovecha la IA de todas las maneras posibles".
El escritor mexicano profundiza en cómo nuestra identidad se ha vuelto particularmente vulnerable en la era digital: "Nuestra identidad puede ser influida por toda clase de agentes extraños. Desde un algoritmo en una red social hasta la adicción desarrollada con un chatbot". Chimal advierte sobre la normalización de contenidos generados por IA que carecen de calidad literaria, señalando que "a muchos no les interesa. Solo ven cómo el aparatito les genera más publicaciones en redes, obtener más clics y más monetización".
La perspectiva peruana: entre la cautela y la utilidad
Daniel Collazos ofrece una perspectiva matizada: "La preocupación por la IA nos ofrece una excelente oportunidad para reconocernos como humanos y reflexionar sobre cómo estamos actuando". El autor peruano identifica un peligro fundamental: "El peligro está en la falta de uso del pensamiento crítico, y es ahí donde podemos fallar. La gente le pide cosas bastante absurdas a la IA, y lo que ella responde se considera totalmente cierto, como palabra sagrada".
Collazos describe un fenómeno preocupante: "Nos estamos encaminando todos a asumir un mismo pensamiento. La IA nos está formateando en serie". Sin embargo, a diferencia de Chimal, el escritor peruano reconoce cierto valor instrumental en estas herramientas: "Yo no creo que la IA sea el diablo; hay que saberla usar. En mi proceso de escritura ha entrado de una forma distinta a lo que podría pensarse".
La literatura como espacio de resistencia
Ambos autores convergen en un punto crucial: la literatura representa un bastión de resistencia frente a la homogenización tecnológica. Chimal afirma categóricamente: "Bastante trabajo me costó aprender a escribir como para delegarlo. Para lo que representa mi trabajo, no le encuentro uso a la IA. Desconfío enormemente de toda esta tecnología porque sé quién está detrás".
El mexicano subraya la importancia de preservar la escritura como acto de autonomía: "Por lo menos, en este momento, estamos en una situación en la cual hace falta considerar la escritura y la literatura como formas de resistencia".
Collazos, aunque más abierto al uso instrumental de la IA para investigación y superación de bloqueos creativos, mantiene límites claros: "No permitiría que contamine mi estilo. Bueno o malo, es el mío, es lo que lo hace auténtico. Y si bien la IA es maravillosa, le falta algo muy importante: la calle. Algo fundamental para un escritor".
Reflexiones finales sobre el futuro literario
Los dos escritores latinoamericanos coinciden en que la ciencia ficción contemporánea no debe aspirar a ser predictiva, sino crítica. Collazos explica: "Se trata de criticar situaciones que ocurren en nuestro tiempo utilizando el futuro. Y tengo muchas cosas que decir sobre lo que está sucediendo ahora a partir de distopías y ucronías".
Este diálogo transnacional revela cómo, desde diferentes latitudes y posturas, la literatura latinoamericana está respondiendo al desafío tecnológico con agudeza crítica y compromiso con la autonomía creativa, reafirmando el papel del escritor como custodio del pensamiento complejo en una era de simplificaciones algorítmicas.
