Comunidad de New Brunswick frena centro de datos de IA en victoria ciudadana
New Brunswick frena centro de datos de IA en victoria ciudadana

Victoria ciudadana frena centro de datos de IA en barrio hispano de New Brunswick

Una movilización ciudadana sin precedentes en New Brunswick, Nueva Jersey, logró que el concejo municipal abandonara definitivamente los planes para construir un centro de datos destinado a servicios de inteligencia artificial, un hecho que se ha convertido en símbolo de la creciente resistencia comunitaria contra proyectos tecnológicos que afectan desproporcionadamente a los sectores más vulnerables.

Proyecto revelado a última hora genera reacción masiva

Los residentes de esta comunidad predominantemente hispana se enteraron del proyecto apenas nueve días antes de la votación final del concejo municipal, durante una reunión del comité técnico a mediados de febrero. La noticia desencadenó una respuesta inmediata: un video explicativo se viralizó rápidamente, se distribuyeron folletos informativos en el campus de la Universidad de Rutgers y, el día de la decisión final, más de 300 personas se presentaron en una sala con capacidad para apenas 80 asistentes.

"Antes de abrir la sesión a preguntas del público, ya habían anunciado que el centro de datos sería eliminado del proyecto", reveló Ben Dziobek, fundador de la organización ambientalista Climate Revolution Action Network, destacando la efectividad de la presión ciudadana.

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Desigualdad en la ubicación de infraestructura tecnológica

El solar baldío donde se proyectaba construir el centro de datos, propiedad de la firma de inversión Amzak Capital Management, se encuentra en un antiguo emplazamiento de fábrica de automóviles, delimitado por una vía férrea y rodeado de viviendas en un barrio obrero. Según C.J., una residente de 23 años que prefirió mantener su anonimato, "el data center se habría ubicado en medio de un barrio obrero, lejos de las oficinas, hospitales y edificios universitarios del centro de la ciudad, más acomodado".

Brandon Guillebeaux, residente de larga data en la comunidad, cuestionó los beneficios prometidos: "Si hubiera generado miles de empleos, habría valido la pena. Pero estamos hablando de un puñado de puestos de trabajo", afirmó, reflejando el descontento generalizado por la desproporción entre los costos comunitarios y los beneficios económicos.

Precedente nacional en medio del boom de la IA

La explosión de la inteligencia artificial generativa ha incrementado drásticamente la demanda de centros de datos en todo Estados Unidos, con decenas de proyectos emergiendo tanto en zonas rurales como urbanas. Sin embargo, el desarrollo de infraestructura energética no avanza al mismo ritmo, lo que según un informe del Congreso contribuyó a un aumento de casi 17% en la factura promedio de electricidad en Nueva Jersey el año pasado, el mayor incremento en todo el país.

Charlie Kratovil, candidato demócrata a la alcaldía de New Brunswick y activista de Food & Water Watch, señaló que "nos llaman desde todo el país preguntando cómo lo hicieron. Hace apenas un año, esto ni siquiera era un problema", evidenciando cómo este caso se ha convertido en referencia nacional.

Respuesta legislativa y activismo creciente

La victoria en New Brunswick ocurre en un contexto de creciente preocupación nacional. Según una encuesta reciente de la Universidad de Quinnipiac, el 65% de los estadounidenses se opone a la construcción de centros de datos en sus comunidades. Aunque Chandler (Arizona) y College Station (Texas) ya habían bloqueado proyectos similares en 2025, el caso de New Brunswick ha tenido repercusiones más significativas.

En respuesta a esta presión, siete importantes empresas de IA se comprometieron a principios de marzo con el gobierno federal a compensar su creciente demanda eléctrica mediante inversiones en nueva capacidad. Simultáneamente, figuras demócratas como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez exigen una paralización total de estos proyectos, mientras Maine podría convertirse en las próximas semanas en el primer estado en declarar una moratoria sobre la construcción de estos almacenes tecnológicos.

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Futuro incierto para proyectos tecnológicos

Ben Dziobek, aunque reconoce que "sabemos que van a llegar" más proyectos de centros de datos, insiste en la necesidad de "estudios de viabilidad para comprender el impacto local y no precipitarnos". Esta postura refleja un cambio fundamental en cómo las comunidades evalúan el progreso tecnológico, priorizando el bienestar local sobre el desarrollo corporativo.

La residente C.J. expresó su esperanza de que este caso "siente un precedente, demostrando a la gente que si actúa y expresa públicamente su desacuerdo tienen la oportunidad de detenerlos", un mensaje que resuena en comunidades de todo el país que enfrentan dilemas similares entre innovación tecnológica y justicia social.