Latinoamérica proyecta pagos en tiempo real por 1,2 billones de dólares para 2027
La transformación digital en América Latina está redefiniendo radicalmente la circulación del dinero. Los sistemas de pagos en tiempo real se han convertido en una herramienta fundamental para que las empresas optimicen sus operaciones financieras, desde el cobro y pago a proveedores hasta la gestión del flujo de caja. Esta infraestructura, aunque no siempre visible, representa hoy una pieza clave para operar con mayor agilidad en mercados cada vez más dinámicos y competitivos.
Crecimiento exponencial en la región
Según el informe Prime Time for Real-Time de ACI Worldwide, los pagos en tiempo real en Latinoamérica alcanzarán la impresionante cifra de 1,2 billones de dólares para el año 2027, con una tasa de crecimiento anual del 29,3%. Este dato refleja cómo este sistema financiero está ganando fuerza de manera acelerada en todo el ecosistema económico regional.
En el caso específico de Colombia, los pagos inmediatos entre empresas y personas mediante soluciones interoperables superaron los 2,5 millones de transacciones mensuales durante 2025, registrando un crecimiento cercano al 3.300% en comparación con el año anterior. Este explosivo incremento demuestra el éxito en la implementación de sistemas como Bre-b, que han facilitado la interoperabilidad entre diferentes entidades financieras.
Superando barreras históricas
"Las empresas en Latinoamérica, especialmente en países como Colombia, han enfrentado históricamente fricciones básicas en los pagos, como la imposibilidad de operar fuera de horarios bancarios", explicó Marcela Santiago Rizo, CEO y fundadora de TumiPay, fintech especializada en soluciones de pago digitales. "Estas limitaciones impactaron directamente el funcionamiento diario de los negocios, haciendo que procesos como pagar a proveedores, empleados o clientes se volvieran notablemente lentos y burocráticos".
Cuando el dinero se mueve en cuestión de segundos, las compañías obtienen liquidez inmediata y un control real sobre su flujo de caja, uno de los mayores desafíos históricos para las pequeñas y medianas empresas en la región. Un flujo de caja ágil no solo mejora las finanzas operativas, sino que fortalece la capacidad de crecimiento, respuesta ante oportunidades y toma de decisiones estratégicas.
Impacto transformador en la gestión empresarial
El acceso inmediato a los recursos financieros permite a las empresas negociar mejores condiciones, cumplir compromisos con puntualidad, pagar nóminas sin fricciones y operar con mayor tranquilidad y previsibilidad. Esta velocidad transforma la gestión financiera en un proceso más estratégico y menos reactivo ante contingencias.
"La disponibilidad inmediata de los recursos mejora de forma directa la relación con todos los actores del negocio, al eliminar retrasos y barreras innecesarias en los procesos financieros", agregó Rizo. "Esto se traduce en mayor credibilidad, relaciones comerciales más sólidas y una percepción de seriedad y eficiencia que beneficia a toda la cadena de valor".
Casos de éxito y tendencia consolidada
En un escenario empresarial donde cada minuto cuenta, la forma en que una compañía gestiona su dinero puede acelerar o frenar toda su operación. Este impacto ya se refleja en casos concretos como TumiPay, que durante 2025 procesó más de 2 millones de transacciones de Pay Out, de las cuales el 85% se realizaron en tiempo real, sin ciclos ACH ni tiempos de espera que tradicionalmente afectaban el flujo de caja de personas y empresas.
La inmediatez ha dejado de ser un atributo opcional para convertirse en una necesidad operativa fundamental. En un mercado que avanza sin pausa hacia la digitalización total, adaptarse rápidamente a estas nuevas tecnologías ya no es una simple opción competitiva, sino una condición esencial para mantener la relevancia y sostenibilidad empresarial en el largo plazo.



