Analista advierte sobre el riesgo de sentirse abrumado por la inteligencia artificial en las pymes
Si un gerente de una pequeña o mediana empresa, e incluso de una gran corporación, revisa hoy los reportes de las principales consultorías sobre inteligencia artificial y tecnología industrial, podría experimentar una sensación de abrumo. Mientras observa escenarios futuristas, su organización continúa enfrentando problemas del pasado que aún no han sido resueltos.
La desconexión entre los reportes tecnológicos y la realidad empresarial
En estos documentos especializados aparecen conceptos avanzados como robots colaborativos, gemelos digitales, IA agéntica y ecosistemas autónomos. Sin embargo, en numerosas empresas colombianas la realidad operativa presenta desafíos fundamentales: datos incompletos o poco confiables, procesos sin estandarización adecuada, decisiones reactivas tomadas mediante aplicaciones de mensajería, trazabilidad limitada, excesiva dependencia de personal clave y problemas básicos que persisten sin solución.
Cuando una pyme observa el avance tecnológico de las grandes corporaciones internacionales o incluso de las empresas líderes en su propio país, puede llegar a una conclusión errónea: "ya vamos tarde con respecto al mercado". Según el analista Hernán David Pérez, asesor en transformación digital y productividad, en muchos casos esta interpretación no es correcta.
Tres ideas clave para interpretar los reportes de inteligencia artificial
1. La importancia fundamental de cerrar la brecha cero
Antes de sentirse abrumado por escenarios de fábricas autorreguladas, cadenas de suministro que se reconfiguran automáticamente o agentes de IA que anticipan fallas y optimizan compras en tiempo real, es crucial comprender que la transformación digital no comienza con la incorporación de inteligencia artificial. Comienza cuando se logra tener visibilidad clara del negocio y sus operaciones para tomar decisiones mejor fundamentadas.
Alcanzar este punto se denomina "cerrar la brecha cero": estabilizar, simplificar y digitalizar procesos para otorgarles mayor visibilidad, utilizando la tecnología como habilitador y acelerador de los cambios culturales necesarios. Para evaluar esta brecha, las empresas deben responder preguntas esenciales:
- ¿Los datos clave existen y son confiables?
- ¿Los procesos críticos del negocio están adecuadamente estandarizados?
- ¿Existe disciplina operativa en la ejecución de los procesos?
- ¿Los indicadores sirven para decidir o solamente para reportar?
- ¿Las excepciones están controladas o gobiernan el día a día operativo?
2. En etapas tempranas, el benchmark debe ser el propio progreso
Una pyme no debería compararse obsesivamente con los casos destacados de grandes multinacionales norteamericanas o europeas. Debería compararse, principalmente, contra su propia versión de hace tres, seis o doce meses. Si antes dependía de documentos físicos dispersos y hoy cuenta con captura digital básica, ha avanzado significativamente. Si anteriormente no conectaba los datos operativos con los costos y ahora puede hacerlo, ha progresado. Si carecía de información en tiempo real sobre procesos productivos y de negocio y actualmente la tiene disponible, ha dado un paso importante.
3. No confundir casos de frontera con la realidad del mercado
No debemos interpretar cada noticia tecnológica como si el mercado completo ya hubiera cambiado radicalmente. En realidad, muchos de los artículos que circulan en LinkedIn y revistas especializadas muestran ejemplos de frontera que no corresponden a la realidad promedio de la industria ni al estado maduro de un sector completo. Estamos observando señales de hacia dónde se dirige el mundo y qué tipo de capacidades comienzan a generar ventaja competitiva.
La pregunta adecuada que las empresas deben formularse hoy no es: "¿Por qué no estamos haciendo eso ya?". La pregunta correcta es: "¿Qué condición mínima de ese caso sí podemos empezar a construir nosotros ahora?".
El camino gradual hacia la transformación digital
La transformación tecnológica representa un proceso gradual que requiere primero establecer bases sólidas antes de incorporar soluciones avanzadas de inteligencia artificial. Las pymes colombianas deben enfocarse en resolver sus problemas fundamentales, medir su progreso contra su propio historial y entender que los casos más publicitados representan la vanguardia, no la norma del mercado.



