Al menos 11 futbolistas que han sido denunciados por violencia de género están participando en el Mundial de Fútbol 2026, según una investigación del diario El Espectador. Los casos incluyen denuncias por agresiones físicas, psicológicas y sexuales, y abarcan a jugadores de selecciones como Brasil, Argentina, Francia, Inglaterra y Uruguay.
Los casos más destacados
Entre los futbolistas señalados se encuentra un delantero brasileño que fue denunciado por su expareja por agresiones físicas reiteradas. También figura un mediocampista argentino acusado de violencia psicológica y control coercitivo. Un defensor francés enfrenta una denuncia por violación, aunque el caso fue archivado temporalmente por falta de pruebas.
Otro caso relevante es el de un centrocampista inglés, quien fue denunciado por su exnovia por amenazas y agresiones. En Uruguay, un delantero fue acusado de violencia doméstica por su expareja, quien presentó pruebas médicas de las lesiones.
La respuesta de las federaciones
Hasta el momento, ninguna de las federaciones de fútbol involucradas ha tomado medidas disciplinarias contra los jugadores. La FIFA, por su parte, ha declarado que no tiene competencia para intervenir en asuntos judiciales de los países, pero que promueve campañas contra la violencia de género.
Según la investigación, muchos de estos casos han sido denunciados públicamente por las víctimas, pero no han tenido consecuencias deportivas. "Es preocupante que el fútbol ignore estas denuncias y permita que los jugadores sigan compitiendo al más alto nivel", afirmó una portavoz de la organización no gubernamental Mujeres en el Deporte.
El impacto en las víctimas
Las víctimas de estos futbolistas han manifestado su frustración por la falta de justicia. "Me siento invisibilizada. Él sigue siendo un ídolo para millones, pero nadie habla de lo que me hizo", declaró una de las denunciantes, que pidió mantener su identidad en reserva.
La investigación también reveló que al menos tres de los jugadores denunciados han sido condenados en primera instancia, pero continúan jugando mientras apelan las sentencias. Esto ha generado críticas de organizaciones feministas, que exigen que el fútbol adopte políticas de tolerancia cero contra la violencia de género.
Un problema global
El Mundial 2026, que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, ha puesto en evidencia la persistencia de la violencia de género en el fútbol profesional. Según datos de la ONU, una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual, y el deporte no está exento de esta realidad.
La FIFA ha implementado programas de sensibilización, pero las críticas apuntan a que no son suficientes. "Necesitamos sanciones ejemplares, no solo campañas de concientización", señaló la abogada de una de las víctimas.
Mientras tanto, los 11 futbolistas continúan disputando el torneo, con la atención mediática centrada en su rendimiento deportivo y no en las denuncias que pesan sobre ellos.



