La Defensoría del Pueblo emitió una Alerta Temprana de Inminencia para el municipio de Sitionuevo, en el departamento del Magdalena, ante el peligro que corren sus pobladores por los enfrentamientos y la expansión del Clan del Golfo y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, también conocidas como Los Pachenca.
Comunidades en riesgo extremo
Según el informe de la Defensoría, estos grupos generan un riesgo extremo para la población en la zona rural de la Ciénaga Grande de Santa Marta que cubre Sitionuevo, específicamente en los centros poblados palafíticos Nueva Venecia y Buenavista, el corregimiento de Palermo, incluyendo sus caseríos La Canchera, Caño Clarín, Villa Clarín, y las veredas San Antonio, Carmona y La Trinidad.
Además de la expansión del Clan del Golfo, que avanza desde el Atlántico, y Los Pachenca, presentes en la Sierra Nevada y parte de La Guajira, se suma la reactivación de la banda Los Carperos en Palermo, que estaría trabajando para uno de los dos grupos, según la alerta temprana.
Sitionuevo: punto estratégico para el crimen
La Defensoría resalta que Sitionuevo es un sitio estratégico que articula la Sierra Nevada de Santa Marta, el río Magdalena y el mar Caribe, lo que facilita el tránsito de estupefacientes y otras economías ilícitas. La entidad alertó "sobre la materialización de graves consecuencias humanitarias en el territorio", teniendo en cuenta que este año ha documentado homicidios con sevicia, desapariciones forzadas y ataques armados.
Un ejemplo es la reciente masacre ocurrida en el corregimiento Palmira, en Puebloviejo, donde murieron 5 personas, varias de Nueva Venecia, que celebraban el Día de la Madre, "lo que evidencia la interconexión de la violencia en el complejo lagunar".
Advertencia de más violencia
"De no haber intervención estatal, se prevé un incremento de masacres, desplazamientos forzados y confinamientos", advierte el documento de la Defensoría. Los grupos armados ilegales están ejerciendo "una fuerte gobernanza armada sobre la población civil", manifestada mediante la imposición de normas de comportamiento, restricciones a la movilidad fluvial, reuniones coercitivas y extorsiones sistemáticas a pescadores, comerciantes y operadores turísticos.
La Defensoría, a través de su Sistema de Alertas Tempranas, identificó el uso sofisticado de tecnologías como drones para el control territorial y la utilización forzada de la población local para actividades logísticas armadas. Además, documentó graves afectaciones al mínimo vital de las comunidades, pues los actores armados han expulsado a pescadores de sus zonas tradicionales y prohibido el acceso a cuerpos de agua estratégicos, impactando la seguridad alimentaria de la cultura anfibia.
Niños y jóvenes en peligro
La entidad denunció que la instrumentalización de infraestructuras comunitarias para el almacenamiento de armas y expendio de estupefacientes debilita el tejido social. El informe hace especial énfasis en el riesgo que corren "niñas, niños, adolescentes y jóvenes, quienes enfrentan dinámicas de vinculación forzada y cooptación incentivadas por la precariedad socioeconómica y la falta de oportunidades".
Recomendaciones urgentes
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo formuló 15 recomendaciones urgentes a entidades nacionales y territoriales, como el Ministerio del Interior para coordinar la respuesta rápida, la Armada Nacional y la Policía Nacional para aumentar las acciones de disuasión en corredores fluviales y lagunares, y la Fiscalía para el esclarecimiento de homicidios. "Las recomendaciones también están dirigidas al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Unidad Nacional de Protección, con el propósito de que activen rutas de prevención y protección diferencial", concluye el informe.



