El proyecto Cobrasco, ubicado en la zona rural de Quibdó, Chocó, es promocionado por la minera canadiense Andina Copper como un descubrimiento de cobre "potencialmente significativo a nivel mundial". Sin embargo, una investigación de El Espectador, Mongabay Latam y Dialogue Earth revela que el contrato de concesión minera, de más de 3.000 hectáreas y otorgado en 2012, se encuentra dentro de la Zona de Reserva Forestal del Pacífico, figura de protección creada en 1959 donde no está permitida la exploración y explotación de minerales sin una autorización de sustracción del Ministerio de Ambiente.
Dos solicitudes de sustracción rechazadas por el Ministerio de Ambiente
Volador Colombia, empresa propietaria del título minero y subsidiaria de Andina Copper, solicitó en 2013 sustraer 420 hectáreas para instalar 111 plataformas de perforación, campamentos temporales y un helipuerto. Un año después, el Ministerio de Ambiente negó la solicitud, argumentando que las visitas de campo evidenciaron "riesgo de contaminación de fuentes de agua, cambio de coberturas, ruido y otros fenómenos que pueden llevar al desplazamiento de especies de fauna y pérdida de hábitats únicos para especies endémicas".
En 2017, la empresa presentó una nueva solicitud, esta vez para sustraer solo tres hectáreas y construir 46 plataformas de perforación con caminos de acceso. El Ministerio volvió a rechazarla, señalando "la conveniencia de mantener estas áreas bajo la figura de conservación que brinda la Reserva, ya que una eventual sustracción podría comprometer los servicios ecosistémicos".
Un cambio normativo en 2022 que la empresa interpretó como luz verde
Tras el segundo rechazo, Volador Colombia suspendió actividades durante cinco años. En 2022, el gobierno actualizó la normativa sobre sustracción de zonas de reserva forestal, estableciendo un procedimiento claro para proyectos de utilidad pública o interés social, incluida la minería, pero exigiendo compensación ambiental. La resolución determinó que las actividades de exploración que "no requieran aprovechamiento forestal, ni remuevan la cobertura boscosa, ni generen fragmentación o degradación de bosques" debían presentar una solicitud para determinar si podían realizarse sin sustracción.
Rugby Resources, matriz de Volador Colombia, afirmó en su página web que "antes de 2022, la exploración minera requería una Extracción de Reserva Forestal. En enero de 2022, se aprobó una resolución que permite la perforación cuando se cumplen requisitos ambientales específicos. Rugby está cumpliendo y espera continuar haciéndolo". La empresa agregó que ya había realizado dos perforaciones en 2022.
Ministerio de Ambiente desmiente y endurece la normativa en 2024
Sin embargo, el Ministerio de Ambiente aseguró que Volador Colombia presentó dos solicitudes bajo la excepción de 2022, revisadas en 2024, y ambas fueron rechazadas por no enmarcarse en la excepción. Ese mismo año, el Ministerio expidió una nueva resolución que derogó la de 2022. Carolina Montes, docente de derecho ambiental de la Universidad Externado, explicó que la nueva normativa "endureció los requisitos ambientales y eliminó el beneficio de la exploración sin sustracción". El Ministerio reconoció que la resolución de 2022 había "flexibilizado" la normativa, eliminando salvaguardas ambientales clave.
A pesar de ello, el 13 de mayo de 2026, Andina Copper anunció los resultados de su octava perforación exploratoria, de más de 650 metros de profundidad, y declaró que "continúan las perforaciones de reconocimiento, con nuevas perforaciones de gran envergadura dirigidas a las extensiones noroeste y norte". La minera afirmó que "todas las actividades se desarrollan en el marco de los títulos mineros otorgados y conforme a la normativa vigente", pero no respondió preguntas sobre los rechazos del Ministerio.
Permisos regionales no reemplazan la sustracción nacional
Codechocó, la autoridad ambiental regional, confirmó que entregó a Volador Colombia permisos de concesión de agua, vertimiento e instrumentos de manejo ambiental para las actividades de exploración. Harry Escobar, profesional especializado de la entidad, explicó que "el procedimiento para entregar estos permisos no establece como requisito el acto administrativo de sustracción de reserva forestal". No obstante, estos permisos no eliminan la competencia del Ministerio de Ambiente para autorizar actividades dentro de la reserva.
El Ministerio de Ambiente afirmó que "no ha emitido pronunciamientos determinando que las actividades de Volador Colombia no requieran sustracción" y que "no encontraron registros de solicitudes en curso para sustracción" vinculadas al título minero. Además, advirtió que "se considera infracción en materia ambiental toda acción u omisión que constituya violación de las disposiciones ambientales". Sin embargo, hasta la fecha no se han abierto investigaciones ni procesos sancionatorios contra la empresa.
Perforaciones continúan pese a la negativa ambiental
El 24 de junio de 2026, Andina Copper anunció que ya realizó las perforaciones 9, 10 y 11 dentro de sus actividades exploratorias, y que "se están llevando a cabo perforaciones exploratorias a amplio espaciamiento para evaluar el potencial del sistema mineralizado de Cobrasco". La empresa aseguró que sus actividades seguirán expandiéndose.
La Zona de Reserva Forestal del Pacífico, actualizada el 26 de marzo de 2026, sigue cubriendo la totalidad del área del proyecto Cobrasco. Mientras el Ministerio de Ambiente sostiene que no ha autorizado ninguna actividad, la minera continúa perforando en busca de cobre en una de las regiones más biodiversas del país.



