Una tragedia que revive el dolor de 25 años atrás
Los recientes terremotos que sacudieron el estado de La Guaira, Venezuela, han provocado una catástrofe de enormes proporciones. Con cerca de 1.500 muertos y decenas de miles de desaparecidos, la región costera enfrenta una devastación que ha removido los cimientos físicos y emocionales de sus habitantes. Entre los sobrevivientes se encuentra Alejandra Oraa, periodista venezolana que ya había vivido la tragedia de Vargas hace 25 años. En entrevista con Sala de Prensa Blu, Oraa compartió la dificultad de separar su labor profesional del dolor personal: "De todas las noticias que me ha tocado cubrir en mi vida… este ha sido el más difícil y a donde ha sido completamente imposible desligarme como ser humano".
El impacto personal de la tragedia
Oraa describió una infancia marcada por la libertad en una región que solía ser sinónimo de alegría y turismo. La destrucción actual ha borrado los últimos vestigios físicos de sus recuerdos. "A mí me dolió mucho porque cuando me fui de La Guaira como sobreviviente, quedaban muy pocos puntos de recuerdos de mi infancia. A mí me destrozó saber que lo poco que tenía ya no está ahí", relató con pesar. Durante horas, la periodista vivió la angustia de no saber el paradero de varios familiares, quienes afortunadamente fueron hallados con vida. Sin embargo, lamentó la pérdida de amigos cercanos y la grave situación de salud de otros sobrevivientes.
Solidaridad civil frente a la ineficiencia del Estado
Un punto central de su intervención fue la crítica a la gestión gubernamental de la emergencia. Para Oraa, la tragedia ha dejado al desnudo la incapacidad estatal. "¿Cómo es posible que países como El Salvador, Colombia, Perú llegaran antes a ayudar al pueblo venezolano que el gobierno?", cuestionó. En contraste, destacó el empoderamiento de la sociedad civil y la respuesta de los vecinos que rescataron a otros sin preguntar por afiliaciones políticas. "Ahora, cuando uno quiere hablar de lo mejor de Venezuela, no tenemos que mostrar el Salto Ángel, sino a la gente", afirmó. Finalmente, reflexionó sobre cómo la tragedia ha unificado a la comunidad migrante y a los ciudadanos que permanecen en el país: "En un momento de emergencia todos somos de la misma Venezuela, que no importa si tenemos 20 años afuera".



