Periodistas nicaragüenses exiliados enfrentan represión transnacional, denuncia FLED
Periodistas exiliados de Nicaragua sufren represión transnacional

Al menos 310 periodistas nicaragüenses viven exiliados, la mayoría desde las protestas de 2018 que fueron reprimidas por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) denunció que estos periodistas enfrentan amenazas vinculadas a la represión en su país, así como obstáculos legales para ejercer su labor.

Nuevas formas de represión dentro y fuera de Nicaragua

Según el informe de monitoreo de FLED correspondiente al segundo trimestre de 2025, el exilio ya no es un refugio seguro. La organización recibió reportes de interrogatorios a familiares de periodistas exiliados bajo sospecha de enviar información a medios extranjeros. Además, varios periodistas exiliados en Costa Rica fueron alertados por autoridades locales sobre riesgos graves contra su vida e integridad.

En junio de 2025, el exmilitar nicaragüense Roberto Samcam fue asesinado por sicarios en San José. FLED también reportó casos de vigilancia en Costa Rica que obligaron a una periodista a salir de emergencia del país.

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Deportaciones y trabas administrativas

Entre abril y junio de 2025, dos periodistas nicaragüenses fueron deportados por Estados Unidos a Costa Rica, lo que los dejó en mayor indefensión. FLED denunció que el gobierno de Ortega impone trabas a familiares que gestionan la convalidación de títulos académicos y la autentificación de documentos para los exiliados.

Confiscaciones de propiedades como estrategia de represión

El régimen de Ortega y Murillo ha intensificado las confiscaciones de propiedades a opositores y exiliados. Según el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la ONU, desde 2018 y con mayor intensidad a partir de 2023, las autoridades han arrebatado viviendas, vehículos, terrenos, cuentas bancarias, empresas y pensiones. Esto responde a una estrategia sistemática de represión transnacional para eliminar la oposición y garantizar la impunidad.

El Observatorio Pro Transparencia y Anticorrupción, citado por El País, demostró que a partir de 2023 varios inmuebles confiscados pasaron a instituciones públicas como el INSS y el Inatec. Edificios de medios como Confidencial y 100% Noticias quedaron en manos del Ministerio de Salud, mientras que las instalaciones de La Prensa se convirtieron en un centro cultural estatal. Más recientemente, el régimen ha optado por vender o alquilar los bienes en el mercado inmobiliario o cedérselos a sus simpatizantes.

FLED urgió al gobierno costarricense a adoptar medidas específicas y efectivas de protección para los periodistas exiliados.

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