Casa de René Higuita en El Poblado: extinción de dominio por testaferrato
Casa de René Higuita en El Poblado bajo extinción de dominio

Un juez especializado ordenó la extinción del derecho de dominio sobre un inmueble ubicado en el barrio El Poblado de Medellín, que figuraba a nombre del exfutbolista José René Higuita Zapata y un familiar. La decisión se fundamentó en la conclusión de que la propiedad formó parte de un esquema de testaferrato utilizado para ocultar bienes adquiridos con recursos del extinto Cartel de Medellín.

Los argumentos de la justicia

La investigación judicial determinó que la vivienda estuvo vinculada a personas señaladas de tener nexos con el narcotráfico antes de llegar a manos del exarquero. Según el expediente, la propiedad terminó involucrada en una acción de extinción de dominio por haber pertenecido a individuos relacionados con el Cartel de Medellín. El punto central fue establecer si el bien tenía origen ilícito o fue usado para ocultar recursos ilegales.

La extinción de dominio no se concentra en castigar penalmente a una persona, sino en determinar si un bien proviene de actividades ilegales. En este caso, la decisión afecta directamente la expectativa de Higuita de recuperar una propiedad que considera parte de su historia familiar.

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La versión de Higuita

El exfutbolista ha señalado que la vivienda fue una de las inversiones más importantes de su vida. “Metí todos mis ahorros a la casa en El Poblado”, afirmó en una entrevista concedida a El Tiempo en 2024. Higuita sostiene que el negocio lo realizó a través de un amigo, Campo Elías Meneses, y que no verificó detalles sobre la procedencia del inmueble. Posteriormente, se enteró de que la casa estaba relacionada con William Moncada Cuartas, señalado como miembro del Cartel de Medellín. “A Pablo sí lo conocí y estuve en La Catedral, pero a los Moncada o a los Galeano, no”, declaró Higuita en la misma entrevista.

La defensa del exarquero

La abogada de Higuita, Luisa Fernanda Mejía, afirmó: “Ningún delito cometió el señor René Higuita, el proceso de extinción de dominio está dirigido en actuaciones realizadas por dos propietarios anteriores a que José René Higuita fuera propietario del inmueble”. La defensa insiste en que el exfutbolista adquirió la propiedad de buena fe y desconocía los antecedentes ilícitos.

El valor sentimental y material

Higuita ha relatado que solo alcanzó a vivir cinco años en esa casa con su pareja, Magnolia, y sus hijas Cindy y Pamela. Una de ellas nació allí. El exarquero indicó que la propiedad le costó entre 400 y 500 millones de pesos colombianos. Realizó varias adecuaciones: remodeló la casa, instaló mármol, arregló el pasto y construyó un sótano con mesa de billar. Sin embargo, con el tiempo, el estado del inmueble se deterioró. “No hay nada, quitaron hasta el revoque. Irreconocible, qué tristeza en lo que se convirtió el sueño. No queda nada, hasta se llevaron los cables de la luz”, dijo Higuita al referirse al deterioro observado en imágenes de dron.

Impacto de la decisión

La extinción de dominio impide que Higuita recupere la propiedad, que esperaba dejar como herencia a sus hijos y nietos. “Si me conocen en mi esencia he querido lo mejor para mí, he querido lo mejor para mi familia y he querido lo mejor para una sociedad”, afirmó el exfutbolista. El fallo judicial marca un nuevo capítulo en un caso que se ha prolongado por más de tres décadas.

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