La Fiscalía y la acusación particular han solicitado una condena de 12 años de prisión para cada una de las siete monjas cismáticas de Belorado, exintegrantes de la orden de las clarisas, por cinco delitos distintos. El proceso se instruye en el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao.
Los delitos imputados a las religiosas
Según informó El País, los cargos incluyen coacciones, trato denigrante, abandono, omisión de socorro y delitos contra el patrimonio. La causa judicial se originó tras la ruptura definitiva del grupo con la jerarquía eclesiástica, un conflicto que ha tensionado a la Iglesia católica en los últimos meses.
Las monjas, que residían en el convento de Santa Clara en Belorado (Burgos), fueron excomulgadas por el Vaticano tras un cisma de 22 meses. Abandonaron el monasterio horas antes del desalojo, ocurrido el 12 de marzo de 2026, cuando las clarisas auténticas recuperaron la posesión del convento. Los abogados de las monjas cismáticas entregaron las llaves a la Guardia Civil.
Contexto de turbulencia en el tradicionalismo católico
La situación de las religiosas de Belorado se enmarca en un contexto de mayor agitación dentro del tradicionalismo católico a nivel global. El mismo día de la petición de la Fiscalía, un grupo disidente internacional, vinculado a corrientes ultraconservadoras, desafió al papa León XIV al consagrar a cuatro obispos sin autorización vaticana.
De acuerdo con lo reportado por Associated Press desde Écône, Suiza, este grupo disidente restó importancia a las consecuencias canónicas. Argumentaron que sus acciones —que incluyen la reivindicación de la misa en latín y el rito con el sacerdote de espaldas a los fieles— representan un “deber sagrado” para preservar la fe católica frente a lo que consideran una traición del Vaticano.
Excomunión automática y profundización del cisma
El País destaca que el grupo vinculado a estos movimientos tradicionalistas sostiene que cualquier censura o castigo impuesto por la autoridad eclesiástica “carece de valor”. Estas acciones han culminado en la excomunión automática de los implicados, exacerbando la división interna.
El caso de las monjas de Belorado representa uno de los puntos de mayor fricción jurídica y religiosa en el actual panorama del catolicismo. Mientras las siete procesadas enfrentan el proceso penal por la presunta comisión de delitos que trascienden el ámbito eclesiástico para adentrarse en el Código Penal español, el cisma dentro de la institución continúa profundizándose.
Próximos pasos judiciales
Las autoridades judiciales deberán determinar ahora la responsabilidad penal de las acusadas tras la serie de incidentes ocurridos desde su distanciamiento de la autoridad del obispado y su posterior autogestión del patrimonio conventual. El proceso se mantiene abierto en Bilbao, a la espera de las próximas fases de la instrucción.



