El pasado 6 de julio, un juez de Medellín ordenó la extinción de dominio de un inmueble del exarquero de la Selección Colombia, José René Higuita Zapata, ubicado en el exclusivo sector de El Poblado. La decisión judicial se basó en las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, que sostiene que la propiedad fue comprada con dineros provenientes del narcotráfico, específicamente relacionados con el cartel de Medellín.
La propiedad bajo administración de la SAE por más de tres décadas
El inmueble ha sido administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) durante más de 30 años. Higuita ha mantenido una larga disputa legal para demostrar que adquirió la vivienda de forma honesta y sin vínculos con actividades ilícitas. En junio de 2023, el exfutbolista expresó en su cuenta de X su frustración por el estado ruinoso de la propiedad, señalando que la SAE la había dejado en abandono.
“Esta era mi casa. Lleva casi 30 años en un proceso jurídico por extinción de dominio y así se encuentra ahora, totalmente en ruinas. Lo triste de esto es que, a lo largo de todos estos años, la SAE la dejó en este estado. Durante todo este tiempo se logró demostrar, con documentos legales y todo el soporte jurídico, que el bien lo adquirí con mi trabajo y de buena fe, por lo que un juez falló a nuestro favor y adjudicó nuevamente el predio”, afirmó Higuita.
Los argumentos de la Fiscalía y el testaferrato
La Fiscalía señaló que la propiedad fue adquirida inicialmente por Gustavo Cuartas Rendón, quien actuó como testaferro de los hermanos William y Gerardo “Kiko” Moncada, socios del Cartel de Medellín. Según el ente investigador, el inmueble fue transferido varias veces entre distintos propietarios hasta quedar a nombre de Higuita y un familiar. Un estudio grafológico determinó que una de las firmas en una escritura pública era falsa.
Higuita, en una entrevista con el programa Los Informantes en 2024, relató cómo compró la casa: “Yo le digo a un amigo, Campo Elías, que ahí hay dos apartamentos y que, si encuentro una casa, haga el negocio. Me presentaron dos casas y me gustó esta”. Afirmó que desconocía los antecedentes del inmueble, que perteneció a Luis Fernando Galeano Berrío, alias “El Negro”, y Gerardo Moncada Cuartas, alias “Kiko”, ambos asesinados y desmembrados en la cárcel La Catedral tras una disputa con Pablo Escobar.
La defensa de Higuita y su llamado a las autoridades
El exarquero, quien también jugó en Atlético Nacional, ha insistido en su inocencia. “De buena fe yo entrego legalmente mis dos apartamentos. Ya después, cuando yo me encuentro con una demanda, yo digo: ‘¿Estafa de qué? Si yo estoy acá dando mi inversión, dando lo que yo he trabajado con el Atlético Nacional, lo que yo me gané siendo el mejor jugador de Colombia’”, declaró.
En un video publicado en redes sociales, Higuita expresó: “Son más las preguntas que tengo que la situación. Voy a seguir siendo muy respetuoso de las autoridades, pero, por favor, no me pongan más obstáculos. Ya se me cayó la casa, ya no queda sino el lote. ¿Qué más voy a esperar? Por favor”.
Impacto y contexto judicial
La decisión judicial del 6 de julio marca un nuevo capítulo en un proceso que se ha prolongado por casi tres décadas. La Fiscalía sostiene que la propiedad fue utilizada para ocultar bienes de origen ilegal del cartel de Medellín. Higuita, por su parte, asegura que ha demostrado legalmente la procedencia del predio y cuestiona el interés de la SAE en el inmueble.
“Sin embargo, la SAE insiste en perjudicarme en este proceso presentando una acción de tutela para expropiar nuevamente el inmueble... ya pasaron 30 años y se ha demostrado por vías legales la procedencia del predio. ¿Acaso qué interés tiene la SAE sobre este buen inmueble? Definitivamente deja mucho que pensar”, concluyó el exfutbolista.



