La primera mesa de concertación para la nueva delimitación del páramo de Santurbán finalizó este domingo en Bucaramanga con un fuerte rifirrafe entre pequeños mineros, campesinos de Soto Norte y ambientalistas, sin alcanzar acuerdos. La jornada, liderada por el Ministerio de Ambiente, estuvo marcada por momentos de tensión que obligaron a la intervención de la Policía para mantener el orden. Una nueva cita quedó programada para el próximo 18 de julio.
Proceso ordenado por la Corte Constitucional
La concertación hace parte del proceso ordenado por la Corte Constitucional mediante la Sentencia T-361 de 2017, que dejó sin efectos la delimitación expedida por el Gobierno nacional al considerar que no se garantizó una participación efectiva de las comunidades directamente afectadas. Desde entonces, el Ministerio de Ambiente debe construir una nueva delimitación escuchando a todos los sectores involucrados antes de adoptar una decisión definitiva.
Sin embargo, ese objetivo no se cumplió en esta primera mesa. Durante varias horas quedaron en evidencia las profundas diferencias entre los participantes. Los pequeños mineros y campesinos de Soto Norte cuestionaron la metodología del proceso y aseguraron que no se sienten representados ni escuchados en una decisión que definirá el futuro de sus municipios. Además, insistieron en que la nueva delimitación debe reconocer la minería tradicional y ofrecer alternativas para las familias que dependen de esta actividad y del campo.
Ambientalistas defienden protección del ecosistema
En contraste, el Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán defendió la necesidad de avanzar en la delimitación del ecosistema para cumplir la orden de la Corte Constitucional y garantizar la protección integral de las fuentes hídricas y de los bosques altoandinos que hacen parte del complejo de páramos. Las posiciones encontradas impidieron alcanzar consensos y llevaron al Ministerio de Ambiente a convocar una nueva mesa para el 18 de julio.
Nueve años sin una delimitación definitiva
En esa jornada se buscará acercar a las comunidades, organizaciones ambientales y autoridades, en un proceso que lleva cerca de nueve años sin una delimitación definitiva y que sigue enfrentando la protección ambiental con las preocupaciones sociales y económicas de quienes habitan el territorio. La delimitación de Santurbán es una de las decisiones ambientales más trascendentales para el nororiente colombiano, pues de ella dependerán tanto la conservación de un ecosistema estratégico para el abastecimiento de agua como las condiciones en las que podrán desarrollar sus actividades las comunidades asentadas históricamente en Soto Norte.



