El gobierno de Ecuador accedió a créditos por US$1.400 millones de multilaterales, pero además de las finanzas, hay un tema migratorio clave: el requisito de que el pasaporte tenga al menos seis meses de vigencia desde la fecha de ingreso. Postergar este trámite puede costarle el viaje a muchos viajeros.
La regla de los seis meses que frena a los viajeros
La lógica es simple: las autoridades quieren que el documento siga válido durante toda la estadía y con margen de sobra. Por eso el conteo arranca el día del ingreso, no el del regreso. Un ejemplo: si la persona viaja en marzo y su pasaporte vence en julio, no llega a los seis meses y podrían negarle el embarque, aunque el documento siga vigente. Si la fecha está cerca, conviene renovar la libreta antes de comprar el pasaje.
El primer control no es el de migraciones, sino el del mostrador. En el check-in, la aerolínea verifica que se cumplan los requisitos del país de destino, y si la vigencia es insuficiente puede negar el embarque para no exponerse a sanciones. Ese filtro opera igual en Bogotá que en cualquier aeropuerto internacional.
País por país: qué vigencia te exigen
Las reglas no son idénticas en los cuatro destinos, y conviene confirmarlas en la Cancillería o autoridad migratoria de cada país antes de comprar el tiquete. Este es el panorama:
- Perú: pasaporte con mínimo seis meses de vigencia desde el ingreso; sin eso, Migraciones niega la entrada.
- Ecuador: pasaporte con mínimo seis meses desde la fecha de entrada, según el artículo 133 del Reglamento de Movilidad Humana.
- Venezuela: pasaporte con mínimo seis meses; además exige visa a varias nacionalidades y suele pedir boleto de salida y reserva de alojamiento.
- Colombia: basta con el pasaporte vigente (no vencido); los seis meses son una recomendación, no una obligación legal.
Atajo: la cédula de identidad como alternativa
Hay un atajo que muchos ignoran: en buena parte de Sudamérica no necesitas pasaporte. Los ciudadanos de la Comunidad Andina —Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia— y del Mercosur pueden moverse entre estos países con su cédula de identidad, sin pasaporte.
Es importante, en este contexto, renovar el pasaporte una vez vencida la vigencia o incluso antes de que el documento quede por debajo de los seis meses de margen. Mira la fecha de vencimiento en la página de datos biográficos y cuenta seis meses desde tu fecha de entrada, no desde la salida. Si te quedan menos, renueva antes de pagar el tiquete: el valor del pasaje no se reembolsa si la aerolínea te niega el embarque. Y la palabra final siempre la tiene la autoridad migratoria de cada destino.



