Desde el año 2027, la tasa de interés DTF (Depósito a Término Fijo), que durante décadas ha servido como referencia para las captaciones de ahorros a mediano plazo (90 días) y se calcula semanalmente, dejará de existir. En su lugar, el IBR (Indicador Bancario de Referencia), que mide a diario el Banco de la República, se consolidará como el principal indicador del costo del dinero en Colombia.
¿Qué es el IBR y por qué reemplaza a la DTF?
Como lo explica Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, la liquidez financiera de Colombia estará denominada en IBR. Este indicador se construye diariamente con base en las tasas a las que los ocho bancos más sólidos del país se prestan recursos entre sí, lo que lo convierte en un reflejo más preciso de la dinámica del sistema financiero.
Liz Bejarano, directora financiera y de Riesgo de Asobancaria, señaló que el IBR recoge las recomendaciones de Iosco (Organización Internacional de Comisiones de Valores) en materia de gobierno corporativo y estadísticas que se publican diariamente. De hecho, el Dane en 2025 ya lo catalogó como estadística nacional.
Diferencias entre tasas de referencia y tasa de política monetaria
Las tasas de referencia, como la DTF y el IBR, son indicadores del costo real del dinero y se utilizan para determinar precios de diversos productos financieros, como créditos, hipotecas, bonos e inversiones. A menudo se confunden con la tasa de política monetaria del Banco de la República, pero cumplen funciones distintas. Mientras la tasa de intervención del banco central define la postura monetaria y busca controlar la inflación, las tasas de referencia muestran cómo esas decisiones se trasladan al sistema financiero y afectan las condiciones de financiamiento.
Limitaciones de la DTF y ventajas del IBR
Una de las principales críticas a la DTF es que se construye únicamente con tasas de captación de certificados de depósito a término (CDT) a 90 días, lo que representa solo una parte del mercado financiero. Además, sus ajustes suelen responder con rezago a los cambios en la liquidez y a las decisiones de política monetaria.
Para superar estas limitaciones, en 2008 el Banco de la República y el sector financiero desarrollaron el IBR, basado en las condiciones del mercado interbancario. Su cálculo utiliza las tasas a las que las entidades financieras están dispuestas a prestarse recursos entre sí, convirtiéndolo en un indicador más cercano a la dinámica diaria del sistema financiero. El IBR ha ganado relevancia porque refleja con mayor precisión la transmisión de la política monetaria y se ha convertido en referencia para créditos, operaciones financieras y valoración de instrumentos financieros.
Impacto de la transición para ahorradores e inversionistas
El objetivo de esta transición es garantizar que las tasas de referencia sean confiables, auditables y resistentes a manipulaciones. Los mercados internacionales han adoptado diferentes modelos de tasas de referencia según sus características financieras, y Colombia se suma a esta tendencia con el IBR.
Para los ahorradores, la desaparición de la DTF implica que los CDT y otros productos financieros comenzarán a referenciarse al IBR, lo que podría ofrecer una mayor transparencia y actualización diaria de las tasas. Según Asobancaria, la subida de tasas impulsará la adquisición de CDT este año, y con el IBR como referencia, los inversionistas tendrán una señal más clara del costo del dinero.



