El Gobierno colombiano, a través del Ministerio de Salud, adoptó el nuevo Plan Decenal para el Control del Cáncer, una hoja de ruta que guiará las acciones del país frente a esta enfermedad hasta el año 2035. La estrategia reemplaza el plan anterior de 2013 y busca fortalecer la prevención, detección temprana, diagnóstico oportuno, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos, con un énfasis especial en reducir las brechas territoriales.
Enfoque territorial como eje central
Según explicó el Ministerio de Salud, uno de los principales pilares del nuevo plan es el enfoque territorial, con el objetivo de que el lugar de residencia no determine las oportunidades de diagnóstico o tratamiento para los pacientes con cáncer. La iniciativa pretende disminuir las desigualdades en el acceso a servicios de salud, especialmente fuera de las grandes ciudades.
La estrategia también contempla fortalecer las acciones de prevención y control de factores de riesgo, mejorar la detección temprana de distintos tipos de cáncer y consolidar un modelo de atención integral que acompañe al paciente desde el diagnóstico hasta la rehabilitación y cuidados paliativos.
Componentes y actores involucrados
El plan incluye el fortalecimiento del talento humano en salud, la participación comunitaria y el uso de sistemas de información para el seguimiento de resultados y la orientación de políticas públicas. Asimismo, prevé asistencia técnica permanente a las entidades territoriales para facilitar la implementación de las acciones hasta 2035.
La implementación estará liderada por el Instituto Nacional de Cancerología, pero involucrará a entidades territoriales, EPS, IPS, administradoras de riesgos laborales y demás actores del sistema de salud. El Ministerio y el Instituto realizarán seguimientos periódicos para evaluar el cumplimiento de las metas y realizar ajustes cuando sea necesario.
Tres etapas de implementación
El plan se divide en tres etapas. La primera, de alistamiento, se desarrollará durante el primer semestre de 2026, enfocada en preparar a las entidades territoriales. En este periodo, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Cancerología fortalecerán las capacidades de los equipos responsables del control del cáncer, adecuarán metodologías de planeación y evaluación, brindarán asistencia técnica a departamentos y distritos, y acompañarán la elaboración de análisis de situación del cáncer.
La segunda etapa, de implementación, abarcará de 2026 a 2035. Durante estos años, departamentos, distritos y municipios deberán incorporar las líneas estratégicas del plan en sus planes territoriales de salud y articularlas con sus planes de desarrollo. La ejecución incluirá la puesta en marcha de los ejes, estrategias y metas definidos, en coordinación con EPS, IPS, el Instituto Nacional de Cancerología y demás actores.
La tercera etapa estará dedicada a la evaluación. El Minsalud y el Instituto Nacional de Cancerología realizarán un seguimiento trimestral y anual a las metas, mientras que las evaluaciones formales del proceso de implementación están programadas para los años 2028, 2030 y 2035. Las entidades territoriales también deberán monitorear el cumplimiento del plan en sus jurisdicciones, según la metodología del Gobierno.



