Las dificultades financieras de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) continúan profundizándose en Colombia. Un nuevo análisis de Así Vamos en Salud evidenció que las EPS reportan cuentas por pagar por 41,5 billones de pesos, de los cuales 38,4 billones, equivalentes al 92,6 %, corresponden a obligaciones con más de 60 días de mora. Este panorama incrementa la presión sobre la liquidez de clínicas, hospitales, IPS y proveedores de servicios de salud.
EPS intervenidas concentran la mayor deuda
El informe, elaborado con información del primer trimestre de 2026 y los resultados de la Circular Conjunta 30 de 2013 con corte a diciembre de 2025, señala que la situación es especialmente crítica en las EPS intervenidas. Estas concentran 27,3 billones de pesos en cuentas por pagar y el 97,6 % de esa cartera está vencida, es decir, 26,6 billones permanecen sin pago oportuno.
A esto se suma que cerca de 23,1 millones de afiliados, equivalentes al 46 % de los usuarios del sistema de salud, están vinculados a EPS bajo medidas especiales de intervención, recuperación o vigilancia, lo que refleja el alcance de la crisis financiera en el aseguramiento.
Deterioro patrimonial se extiende a todo el sistema
El deterioro, sin embargo, no se limita a las entidades intervenidas. El estudio advierte que las EPS sin medidas especiales también registran un empeoramiento de su situación patrimonial. Mientras en 2022 reportaban un patrimonio agregado positivo de 0,98 billones de pesos, al cierre del primer trimestre de 2026 presentan un déficit de 5,33 billones, lo que evidencia que los problemas financieros se han extendido a buena parte del sistema.
En conjunto, el patrimonio neto de las EPS alcanzó -18,22 billones de pesos, reflejando que sus pasivos superan ampliamente los activos disponibles. Además, cinco EPS concentran el 74 % del patrimonio negativo bruto: Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Asmet Salud.
Siniestralidad global alcanza el 105,6 %
El análisis también advierte que la siniestralidad global alcanzó el 105,6 %, el nivel más alto del período evaluado. Esto significa que por cada 100 pesos que recibieron las EPS, destinaron alrededor de 105,6 pesos para cubrir costos médicos y administrativos. En las EPS intervenidas, ese indicador llegó al 117,8 %, reflejando un gasto superior a los ingresos.
Así Vamos en Salud también alertó que Nueva EPS no ha reportado información financiera a la Superintendencia Nacional de Salud desde 2024, por lo que actualmente no existe información oficial que permita evaluar su estado financiero.
Llamado a fortalecer la transparencia financiera
Frente a este panorama, el centro de pensamiento advirtió que la persistencia de la cartera vencida y el deterioro patrimonial amenazan el flujo de recursos del sistema y afectan directamente la capacidad operativa de los prestadores de servicios. Por ello, pidió fortalecer los procesos de conciliación, saneamiento de cartera y mejorar la calidad y transparencia del reporte de información financiera para evitar que la crisis continúe profundizándose.



