El insomnio afecta al 10 % de los adultos en el mundo y está relacionado con enfermedades cardiovasculares, depresión, ansiedad y deterioro cognitivo. ¿Por qué algunas personas pierden la capacidad de dormir?
¿Qué es el insomnio y a quiénes afecta?
El insomnio es un trastorno del sueño que se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño, mantenerlo o despertarse demasiado temprano sin poder volver a dormir. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 10 % de la población adulta mundial padece insomnio crónico. Esta condición no solo afecta la calidad de vida, sino que también se asocia con un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud graves.
Causas del insomnio
Las causas del insomnio pueden ser múltiples: desde factores psicológicos como el estrés y la ansiedad, hasta hábitos de vida inadecuados, como el consumo de cafeína o el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes de dormir. También influyen condiciones médicas subyacentes, como el dolor crónico, trastornos respiratorios o problemas hormonales.
Consecuencias para la salud
El insomnio no tratado puede tener graves consecuencias. Estudios han demostrado que las personas con insomnio tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, como hipertensión y ataques cardíacos. Además, se asocia con trastornos del estado de ánimo, como depresión y ansiedad, y con un deterioro cognitivo que afecta la memoria, la concentración y la toma de decisiones.
¿Por qué algunas personas pierden la capacidad de dormir?
La incapacidad para dormir puede deberse a una combinación de factores genéticos, ambientales y de comportamiento. La hiperactivación del sistema nervioso, la preocupación constante por no poder dormir y los malos hábitos de sueño crean un círculo vicioso difícil de romper. La escritora Marie Darrieussecq, en su libro Sleepless, describe esta división: “El mundo se divide entre los que pueden dormir y los que no”.
Tratamientos y recomendaciones
El tratamiento del insomnio incluye terapias cognitivo-conductuales, higiene del sueño y, en algunos casos, medicación. Establecer una rutina regular, evitar pantallas antes de acostarse y crear un ambiente propicio para el descanso son medidas clave. Si el insomnio persiste, es importante consultar a un especialista para evitar complicaciones a largo plazo.



